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| Al fondo, la Peña de San Blas. |
Cuando un corredor popular tiene el
privilegio de poder inscribirse en Elche de la Sierra, sí, “poder” en el más amplio sentido
semántico del término, a saber según RAE…
- Tener expedita la facultad o potencia de hacer algo. Es decir, el cuerpo físico mínimo ─no escombro─ para correr o, en su defecto, reptar.
- Tener facilidad, tiempo o lugar de hacer algo. Facilidad sería discutible pero tiempo y lugar son evidentes para poder correr.
- Ser más fuerte que alguien, ser capaz de vencerlo. Los que compiten con otros atletas sí, el resto del ganado popular lucha consigo mismo

Desparramados tras disparo de Salida.
… dicho corredor firma con sudor e ímprobo esfuerzo, una tarea titánica que repite estoicamente año tras año, a pesar de los 14.4 kilómetros, aire serrano a temperatura de conservación de alimentos muy perecederos, orografía inquietante de estudio geológico por sus pronunciadas pendientes ─¡¡alabemos a la Organización por combinar positivas y negativas!!─ y al término, un chocolate caliente con Candelaria que resucita a un corredor popular zombie, poderosa razón para concluir cuanto antes porque, de lo contrario, se enfría o no queda.
Tan
sólo como anécdota, comentar que un buen grupo de atletas llegaron
a Elche de la Sierra algo
desorientados y se sorprendieron in situ,
por el cambio de ubicación de
recogida de dorsales/ágape de su lugar habitual desde hace 25 años junto al paseo de la Libertad, situándolo allá en
todo lo alto en el flamante pabellón municipal, y eso que lo han puesto en
redes sociales, en emails y whatsapps…
Es lo que pasa por no leer con calma y dejarse llevar por la costumbre… por eso al inscribirme en la de 10K de Albacete (domingo 1 de febrero a las 10:00am) estuve media hora tecleando claves, luchando con los bloqueos, errores, hasta colapsaban las dos webs de inscripción, consiguiendo finalmente la plaza cuando me responde Flor de Servisport ─que le consulté previamente por dicho colapso─ y con toda la razón bíblica: “De las virtudes humanas, la Paciencia es la más grande”, efectivamente tenemos toda la semana hasta el 8 de febrero para pre-inscribirnos en la 10K albaceteña; es lo malo de padecer brotes aleatorios del síndrome Copocavi (Corredor Popular con Ansia Viva de Inscribirse) 😉😀😀
Casi 600 almas encarriadas por un clásico recorrido mixto de 14.4 km, forjador de amplios pulmones, glúteos poderosos y esfínter rectal de precisión infinitesimal; tenemos tiempo y espacio para todo tipo de sensaciones:
1. Alegría.
Llegar a Meta con los mismos órganos vitales (y a veces, sólo con llegar)
2. Tristeza.
Dejar de ver compañeros/as que tantas veces hemos compartido la carrera.
3. Desagrado.
Condiciones meteorológicas adversas en ocasiones (esta vez no).
4. Temor.
Riesgo de tropezar lanzado cuesta abajo: pedir préstamo para
dentista/ortodoncista.
5. Furia.
No llegar al chocolate caliente al no correr un carajo por no entrenar lo suficiente.
El inicio se efectúa en el Paseo de la Libertad, dirección a la Iglesia de Santa Quiteria y procedemos a un callejeo animado y jaleado por simpáticos elcheños/as que, volviendo otra vez al Paseo, tomamos a la derecha del parquecillo, la carretera que parte hacia la Peña de San Blas.
En este oportuno tramo de propicio desnivel ─para mis carnes magras─ voy alcanzando a distintos históricos/as del DonQuijote y otros Clubs amigos, bromeando con el adelantamiento, al aprovechar desde la salida del pueblo, toda esta Bajada Puente Arroyo, asegurándoles que, una vez comience la más leve pendiente positiva, no me van a oír ni respirar: dicho y hecho, los dejé a tod@s marchar en esa zona de toboganes previa a Puerto Lope ─la gran cuesta perimetrando la Peña de San Blas─ más que nada para no incomodarlos con mi presencia atlética y verbal 😉😄😄

Raúl Puche a escasos metros de la Meta
Consigo subir a trote gasterópodo cojo toda la
cuesta sin llegar a andar… y así pasó, que podía montar una empresa mayorista
de frutos secos, partiendo las nueces, almendras y pistachos con los gemelos teniéndolos como muelas
de molino manchego… ¡vaya penaero el
Puerto!. Lo bueno es que ya estaba en lo más alto y como cualquier ingeniero aeroespacial que se precie ─y
cualquier hijo/a de vecino sabe─ “todo lo que sube, con intención de volver,
tiene que bajar”, dejándome embargar por la felicidad y por la beneficiosa
ley de la gravedad en esta cota, consiguiendo bajar, al alimón, con el insigne Antonio Castillo “Chaque”, miembro del Club
“27
de agosto” de Madrigueras con el que compartí a tramos, todo el inmenso
descenso hasta los pies de La Peña del Agua, al pasar el Cortijo
de la Hoya ─sobre el kilómetro 8.5─ un tramo de unos 500m con una
pendiente más que considerable donde mis melgos (ya no eran tan
parecidos los gemelos) me aconsejaron pasear y disfrutar de un paraje natural
de gran belleza geológica y vegetal.
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| José Mª González a tan sólo unos metros por detrás. |
Es en esta subida cuando nos agrupamos
unos cuantos corredores populares a contemplar el entorno paisajístico y hacer
recuento de piernas y brazos por si se nos hubieran caído en la vertiginosa
bajada. Aquí coincido con la tenaz Raquel
Felipe, Dulcinea del DonQuijote y se me va “Chaque”
bajando como poseso hacia la finca Corral Colorao, sobre todo, en
la pared casi vertical del Puente del Caño que puse el freno
inercial porque no me daban las piernas a tanto baile acumulado, de modo que en
el primer giro de la subida a la aldea de Villares comienzo a
andar hasta la parte alta donde se encontraban unos amables y encantadores
lugareños/as animándonos como si fuéramos corredores locales…

Manuel Poveda mas chulo que un ocho tumbado, terminando.
… Ahí me detengo unos segundos, les doy las gracias, chequeo existencia
de extremidades propias, tomo una gran bocanada de aire y en ese momento que
inicio el movimiento, me coge Raquel por la espalda y empuja de mi cual
generosa samaritana, diciendo: “¡Venga, que vamos a llegar a Meta juntos!”.
Los lugareños nos animan y vitorean con más fuerza si cabe, poco a poco nos
vamos perdiendo trotando entre sus calles…

Pasando por la Balsa del Pilar pensando en el chocolate calentito.
A partir de ese momento vamos a la par hasta la misma Meta; terminamos
de cruzar Villares, subimos al monumento del estadista y general cartaginés
Amílcar Barca1, dejándonos las pocas ─pero recalcitrantes─
fuerzas que nos quedaban para ir deslizándonos sin estridencias por los sucesivos
toboganes de entrada al pueblo, concluyendo la carrera con una llegada a Meta
alzando los brazos como victoria atemporal cartaginesa ante los romanos pesares
de nuestro cuerpo. A escasos metros de nosotros, venía corriendo un gran
veterano y mejor persona, D. José María González y algo más
relajado en ritmo pero con una entereza y arrestos que ya desearían muchos para
otras facetas de su vida, el señor Poveda, ambos del hermanado Club DonQuijote.

Entrada en Meta tras una agotadora, adictiva y espectacular carrera.
El ágape fue tan bienvenido y multitudinario como una bacanal, con todos sus detalles charcuteros, bebidas en su punto de frescor y el chocolate caliente con trozos de Candelaria hecha con sumo cariño dignos de una romana Pax deorum2 donde el sacrificio animal ya lo hacemos con nuestro propio cuerpo y de las ofrendas de alimentos se encarga la Organización, Ayuntamiento y Voluntarios dando buena cuenta los corredores populares de ellas, pidiendo intercesión a los dioses o santos locales para tener la salud y ganas suficientes para continuar siendo corredores populares ad aeternum3.
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| Bolsa obsequio con rica Miel, Aceite y Pan. |
CLASIFICACIÓN
dosquinceña:
Sebas M. Gómez 1:36:31 6.42 min/km
Raúl Puche 1:38:11 6.49
“”
DonQuijote
Raquel Felipe 1:36:36 6.43 “”
José Mª Glez. 1:36:58
6.44 “”
Manuel Poveda 1:44:16 7.14 “”
FOTOS:
Amador Moreno, Antonio Abia, Raúl Puche, Chiplevante, Webs Elche de la Sierra
SEBAS
dosquince
“De
Puerto Lope al cielo…”
ADENDA:
1 Amílcar Barca. Lideró la expansión cartaginesa en la península ibérica desde el 237 a.C. hasta su muerte en el 229/228 a.C. sometiendo pueblos íberos del sur y este, sentando las bases para el futuro enfrentamiento a la gran Roma que, tras sucederlo su yerno Asdrúbal el bello durante 9 años, su hijo Aníbal Barca dio inicio a la Segunda Guerra Púnica con su celebérrimo cruce de los Alpes en 218 a.C. con elefantes incluidos, poniendo casi en jaque la existencia de Roma.
Según algunos autores, sitúan su muerte en esta comarca pero hay dudas razonables con otras posibles ubicaciones incluso su cuerpo no fue hallado entonces.
2 Pax deorum (Paz con los dioses). Las ofrendas romanas a los dioses incluían sacrificios animales (cruentos) y ofrendas de alimentos o líquidos (incruentas), realizadas en altares domésticos (lararios) o públicos. Pasteles, frutas, vino, miel y perfumes eran comunes, buscando asegurar protección y prosperidad a cambio.
3 Ad aeternum. Describe algo que se extiende indefinidamente en el tiempo o que no tiene fin. Es común encontrarla en contextos formales, poéticos o literarios para indicar una duración ilimitada.





































