BLOG SEBAS DOSQUINCE

.

jueves, noviembre 24

VIDEO-PROMO Libro “CRÓNICAS ATLÉTICAS” en El Corte Inglés, HERSO y Librería POPULAR






TRANSCRIPCIÓN DEL VIDEO PROMOCIONAL 

DEL LIBRO “CRÓNICAS ATLÉTICAS” 

A LA VENTA EN

EL CORTE INGLÉS, HERSO Y LIBRERÍA POPULAR


SEBAS: Muy buenas, esta breve presentación es para recordar el primer año de la publicación y promocionar, mi libro “Crónicas Atléticas”.

Son 110 crónicas escritas en un blog de 2007 a 2020 y convertidas en un libro de casi 500 páginas. Con muchas fotos, siempre con un toque de humor y disfrutando del atletismo, de los atletas, de los pintorescos pueblos de Albacete, de la gente del lugar y de sus generosos ágapes.

 


-          Paso al turno de preguntas…:

“PERIODISTA_1”: Soy de la Revista médica,  “¡HOLA, agujetas!”, mi pregunta es: ¿Dónde se pueden comprar los libros?

SEBAS: En EL CORTE INGLÉS, en HERSO y en  LIBRERÍA POPULAR. También, podéis contactar directamente conmigo. Todas las Librerías fueron muy amables en admitir mis “Crónicas Atléticas” y, en especial, EL CORTE INGLÉS.

 

Allí se hizo la presentación oficial en noviembre del año pasado, de la mano de Víctor Hernández (Director de Comunicación y Relaciones Institucionales de ECI) un buen profesional y mejor persona, junto a Javier González Martínez.

-         Sí, otra pregunta…

“PERIODISTA_2”: Soy de la Revista científica  Corredores Cuánticos, la pregunta es: ¿Qué supone para un dosquinceño el bosón de Higgs, es decir, la partícula que da masa al resto de partículas elementales?

SEBAS: Cierto, esa partícula fue detectada en 2012 con el Gran Colisionador de Hadrones en el CERN, cerca de Ginebra (Suiza). Los dosquinceños desplazamos una gran masa cuando corremos, por eso nos interesa tanto el bosón de Higgs; no en vano, aparece descrito en una crónica de 2012 en el libro “Crónicas Atléticas”.

 

Bueno, bromas aparte, para pasar un buen rato leyendo pequeñas historias de atletismo con las aventuras y desventuras de los corredores del circuito, o hacer un simpático regalo a Runners, ya sabéis que “Crónicas Atléticas” lo podéis encontrar en EL CORTE INGLÉS, en HERSO y en la LIBRERÍA POPULAR de Albacete.

Para más información, buscad en Google mi blog Sebas dosquince.

Sigo escribiendo Crónicas y este año ya van siete: Yeste, Elche de la Sierra, Molinicos, Almansa, Villaverde de Guadalimar, Nerpio y Liétor; preparando para el próximo libro.


¡¡Gracias a tod@s y viva el atletismo!!

SEBAS dosquince.

lunes, noviembre 14

VIII Carrera Popular de LIETOR "El asunto Sacro-Lumbar"

Cuando un pseudo-atleta se plantea participar en todas las carreras que humanamente es capaz, el término humanamente no solo es convencer a la pareja humana del ambicioso (y un punto descerebrado susodicho) que otro sábado o domingo, se pone las mallas ajustadas y camisetas de llamativos colores para lanzarse a engullir kilómetros como gominolas un colegial, también debe lidiar con imponderables como la meteorología, los eventos socio-familiares y, lo más importante, la salud (otra razón, no menos importante, intrínsecamente personal como la libertad de decisión, la trataremos en la Conferencia: “Hoy no me puedo levantar, va a correr su ancestro casquivano1 que dará paso a la Charla-Coloquio: “Toda la noche sin dormir, bebiendo, fumando y sin parar de tragar torreznos”)

 

- Hablando de salud y por 25 pts2 cada respuesta, díganme Vds. motivos de salud por los que no han ido a alguna carrera ya inscritos, un, dos, tres responda otra vez

 

Imagínense la retahíla de dolencias e inconvenientes que han hecho, a más de uno, desistir de competir una carrera unos días antes e incluso el mismo día. Pues bien, quien haya osado leer mi anterior Crónica de Nerpio (tendrá que ducharse de nuevo por la polvisca levantada durante el trayecto serrano por las pistas forestales que aún salen desde su pantalla) entenderá lo que a continuación relato:

 

El viernes por la tarde, me dispongo a limpiar a fondo el metálico guerrero en el Garaje (donde quedó varado el héroe, sin duda, de la aventura nerpiana3, el insigne Audi) con cubos de agua, jabón, limpiacristales y por dentro, con la aspiradora, spray limpia vinilo/tapicería, ambientador de Pino, etc. Entre las capas de sedimento de semejante manta de polvo aparecieron especies de animales, algunas extintas, hasta conchas marinas de gasterópodos y bivalvos. Llamé a un conocido vivero de Albacete para que se llevasen 3 contenedores de tierra, barro y restos orgánicos como abono para sus invernaderos ;) ;)

 

Con semejante batalla de limpieza, tensionando y torsionando el cuerpo serrano (preparado para el pecado, especialmente Gula4) intento alcanzar todos los recovecos del sufrido automóvil y esa misma noche, la zona sacro-lumbar5 se tornó algo estridente, punzante y quejicosa. Cayó un Paracetamol con la cena del viernes, por no tener a mano Ibuprofeno, quizás más indicado, ya que el “sana, sana culito de rana” o la tirita en el ombligo, solo sirven para los dos primeros lustros de la vida del dolorido.


Aunque la noche pasó de un tirón, nada más despertar (sobre las 8:00am) el girar y levantar el cuerpo, sentado en la cama y poner los pies en el suelo, fueron de movimientos similares al Robocop de Rodolfo Chikilicuatre en su apuesta Eurovisiva “Baila el Chiki-Chiki” pero añadiendo el emocionado sentir de una profunda Saeta, un conocido Palo Flamenco; aunque, en realidad, era como si todos los Palos flamencos me los estuvieran dando en las costillas y en las lumbares.



Tras ponerme los pantalones del chándal y los calcetines con igual fluidez y destreza que una elefanta embarazada de 21 meses y medio, intento realizar los quehaceres habituales caseros en los que noto esos “latigazos” al inclinar la espalda en posiciones concretas. Son más de las 9:30am cuando decido ir a Urgencias por si fuese una lesión algo más seria y necesitase algo más que un Ibuprofeno.

 


Ya en el Centro de Salud, la amable y joven doctora que me atiende, realiza una observación de la zona, presionando con los dedos y acotando la parte dolorida, diagnosticando finalmente dolor agudo en zona sacro-lumbar y me receta Enantyum, un analgésico antinflamatorio e indica que no debo tomarlo con el estómago vacío, puesto que es algo más agresivo con el aparato digestivo; en ese momento le digo que voy derecho a la Churrería porque no había desayunado aún y entre risas me dice que es lo mejor que puedo hacer y también que me modere al hacer cualquier esfuerzo. Al comentarle que soy corredor habitual (sin perfil atlético) y que en unas horas tenía intención de ir a Liétor, la doctora no tenía seguro si estaba de broma o era en serio. Tras una breve explicación de mi “bagaje deportivo de élite” y dándose cuenta que, salvo que llevase la piernas encima del hombro, lo más probable era que fuese a correr, me insistió que en cuanto notase molestias, fuese andando o parase.


Con estos mimbres me planto en Liétor a las 3:45pm con Dioni, Ramón Bello y Petrus de conductor. Por otro lado vino el compañero Javi Cejas. Salvo al bajar del coche que, para la molestia lumbar no es la mejor postura, el resto del tiempo estuve como siempre: cuerpo escombro, pero sin el añadido del dolor lumbar.

 

Tuvimos una tarde ideal en cuanto a condiciones meteorológicas. La asistencia de participantes en Liétor fue relativamente numerosa teniendo en cuenta la media de las carreras desde 2020 (salvo casos puntuales). El inicio de carrera marca un poco de pendiente nada más girar hacia la izquierda y dirigirnos a la salida del pueblo que, ya por camino, recorremos toda la vega del río Mundo. Esa bendita bajada alucinante al río es criminal si te abandonas a la caída libre sin frenos, y los que sobrepasamos ampliamente los 80 kg, la tentación es tan grande como Gollum con el anillo único de la celebérrima obra de J.J. Tolkien, “Lord of the rings”…

 

Y pasa lo que tiene que pasar, por muy acelerado que bajemos, toda esa energía se pierde por la impresionante vereda junto al río, de suave humedad que acaricia nuestros cabellos al viento, con delicados trinos y gorjeos de la avifauna local, las ranas croando, el parpeo de los patos, el zumbido de las abejas, el chirrido de los grillos, el ronroneo de los gatos, las truchas, la carpa y el barbo haciendo burbujitas, el elefante barritando…


- ¡Alto…! ¡Basta…! ¿Pero qué elefante ni qué grillo…? ¡Que esto no es un documental de National Geographic!


-- ¡Vale, me he venido arriba!, me ha embargado la emoción por la naturaleza viva y en este paraje de belleza incomparable…


- ¡Venga, al tema que tenemos que subir la cuesta aún!


-- ¡Prosigo pues...!

 

Una vez cruzado el puente con el pequeño salto de agua, con el avituallamiento a continuación, tenemos unos repechos más o menos pronunciados por la carretera, que nos vuelven a bajar al río cruzándolo por un pequeño puente de madera con escalones; seguimos el contorno del monte por camino y subimos un repecho otra vez a la carretera que nos lleva de nuevo al avituallamiento y la pequeña represa, situándonos justo en el inicio de la cuesta de la calavera...

 

- ¿Y por qué se le llama cuesta de la calavera?


-- Principalmente por la expresión de felicidad, esfínter apretado y emoción contenida cuando después de caer a plomo por la bajada hacia el río y llevar 9 km encima de repechos, te encuentras con una cuestecilla a la que no se le ve final y notas cómo el Lado Oscuro de la Fuerza te tira hacia el río para entablar una bonita amistad con los Barbos, las Truchas y las Carpas haciendo burbujitas…


- Ya me parecía que no iba a ser un romántico motivo…


 

En la cuesta de la calavera es donde se constata empíricamente quién ha entrenado, quién tiene fondo, quién se ha puesto morao de cocido y pringá al medio día, quién tiene vergüenza torera y quién ha confundido el campeonato de petanca con una carrera popular. En las caras se nos ven reflejadas claramente las condiciones psico-físicas de cada atleta.

 

Una vez llegados a la parte alta del pueblo, tan sólo queda dejarse llevar por una suave pendiente hacia la calle principal, no sin antes hacer un pequeño quiebro por pintorescas calles serpenteantes que dan a la Plaza Mayor pasando por la preciosa fuente del “El Pilar” y entrando a Meta con el orgullo del deber cumplido y bien sudado.

 

Al igual que la carrera de Nerpio, el crono realizado en esta carrera es lo de menos. Lo más importante en esta carrera es disfrutar y terminar con una amplia sonrisa de satisfacción.

 




La Organización y las gentes del lugar, nos obsequiaron con un chocolate con bizcocho que quitaba todas las penas que pudiéramos llevar encima. Siempre nos ha encantado Liétor y el trazado de su carrera está entre los más bellos del circuito de la diputación, por su entorno natural. Deliciosos los dulces caseros de la Panadería de Álvaro y Marta. El bollo de mosto no llegó ni a salir en la foto.


¡Gracias a tod@s los Letuarios y Letuarias, prometemos volver y con más ganas!


SEBAS dosquince.

Los milagros atléticos existen

 



MISCELÁNEA ACLARATORIA.

1 Ancestro casquivano. Digamos que la expresión “su puta madre” aunque potente, descriptiva y trasnochada, no deja de ser ciertamente soez prefiriendo un eufemismo de equivalente contenido semántico.

2 Pts. Los que tengan menos de 25 años les será difícil reconocer la moneda Peseta que estuvo por los bolsillos españoles desde el 19 de octubre de 1868 hasta enero de 2002. Lo que realmente vengo a decir por la alusión, es que ya peino canas.

3 Aventura nerpiana. No son las tribulaciones del habitante de un remoto planeta pero podría ser parte de un guión de ciencia ficción por lo inaudito del entorno y sus personajes, algo así como una spin off de Star Wars (Traduciendo el escueto spin off al manchego como “secuela aleatoria inventá, transversal al guión principal” que ya ha dado un porrón de cuartos y quieren exprimir aún más para obtener mucha más pasta si cabe.)

4 Gula. Entendido como glotonería, el consumo excesivo de comida y bebida.

5 Zona sacro-lumbar. En el límite “donde la espalda deja su honesto nombre” (Quevedo)

miércoles, noviembre 9

Ultra-Maratón DE NERPIO: ¿Llegar o no llegar? That´s the question.

El circuito de carreras de la diputación desde su concepción, tuvo la gran idea de desparramar almas correteantes (algunas unidas a cuerpos fibrosos atléticos y otras a gastro-tochos1 o fofisanos2) por toda la geografía Albaceteña. 

Qué duda cabe que un buen número de atletas jamás habríamos visitado muchos de los espectaculares parajes donde están enclavados esos preciosos municipios siendo el propio viaje, un atractivo más para realizar la carrera.

Para seguir conservando su anonimato y privacidad sin ahondar en la llaga y no los acosen los sponsors de los Rallyes Dakar, Finlandia, Australia y Los Anguijes por sus excepcionales dotes de resiliencia ante las adversidades orientativas, sangre fría, visión infrarroja tipo depredator entre la maleza y la haboob4 provocada por los coches, sin necesidad de ingerir Diazepam5 por cajas, cambiaré los nombres de los protagonistas de esta Crónica road movie6 por Amundsen, Luis Moya y John Wayne (en “El hombre tranquilo”)

El trayecto en coche a Nerpio consiguió que afloraran el ello, el yo y el superyó freudiano3; una experiencia que puso al límite mente y máquina, en un entorno desconocido para ambos, de gran belleza pero arriesgado e imprevisible metro a metro, segundo a segundo, pensamiento a pensamiento… pero antes de entrar de lleno en la vorágine de búsqueda de respuestas a las eternas cuestiones existenciales: ¿De dónde venimos…?, ¿A dónde vamos…?, ¿Cómo hemos llegado a Granada…?, ¿ Dónde está el asfalto… ?,  ¿Y el camino…?, ¿Eso sentado en aquel pedrusco, es un Elfo o un Fauno…? es que con la polvisca que estamos levantando no distingo bien, ¿Luis Moya, qué destino has puesto en el GPS, Nerpio o Narnia?...

 

 

Como cualquier historia que se precie, debe empezar por el principio, vamos a ello:

Durante esa semana, hubo distintos eventos disuasorios además de trabajo extra relacionado con la empresa familiar que fue descartando día a día, el necesario entrenamiento de cara a Nerpio. Una reunión lúdico-social en casa durante todo el sábado de compañer@s de Lanzadera Fundación Santa María la Real, con desgañite por karaoke incluido que ríete tú de la efectividad de las terapias grupales al uso, también coadyuvó a tener un cuerpo atlético griego engrasado y a punto para las mieles de la gloria en Nerpio.

 

Otro detalle a tener en cuenta, es que mi antiguo pero fiel AUDI, lleva varias semanas “constipado” del alternador y tuve que llevarlo dos veces consecutivas al Taller para que lo revisaran; de hecho, en Ossa de Montiel arriesgué un poco el tipo para probar si la reparación (con el mismo alternador) ya era efectiva. No hubo problema alguno, funcionó perfectamente sin ningún encendido del testigo de Batería. Con esa seguridad me dispongo a enfrentarme a llegar a Nerpio…

 

Domingo 7:10am. Percibo el suave susurro aterciopelado de notas sincopadas de similar cadencia y musicalidad a la Berrea7 cérvida en Cabañeros. Estaba tan sumido en la etapa REM que le dije a Morfeo: ¡Anda, ve tú a apagar el despertador que si eso, ya iré luego! Debió estar sonando sin parar esos 10 minutos porque lo puse a 7:00am; de hecho cuando abrí la ventana para asomarme al patio, los vecinos me dieron un emocionado aplauso espetando: “¡Por fin lo has apagado, alondra8 mañanera!

 

Quedamos a las 7:30am en la Churrería de la Avda. España, como no podía ser de otro modo, y allí estaba ya el reparto completo de la road movie: Luis Moya, John Wayne, Amundsen y su partener. Tras un distendido desayuno atlético definiendo que la ruta a seguir para Nerpio iba a ser por Caravaca de la Cruz, girando en Barranda pasando por Archivel y el Sabinar, también estudiamos entre churro y churro, las estrategias de ataque de la carrera en sí. Concluyendo el desayuno, nos disponemos a salir felices hacia el reto Nerpio y sin tener aún el dato que iban a ser 8 km en vez de más algo más de 10 km.

 

Nos ponemos en marcha en dos coches: Amundsen y Sra. por un lado y el resto conmigo. A la altura de Tobarra, ya empieza a dar esporádicos y cortos destellos el indicador de la batería pero prosigo porque en otras ocasiones (y lleva al menos 4 años) han desaparecido sin más. Como se van repitiendo, ya comento en cabina de viva voz que puede haber problemas y les digo que en la Venta del Olivo paramos para que se cambien de coche continuando a Nerpio y yo me vuelvo a Albacete; mucho más sencillo y corto que viniese una grúa a recogerme en caso de fallo completo.

 

En la misma salida de la autovía hacia Calasparra, decido arriesgar y continuar porque, parecía parpadear menos el testigo, el indicador de tensión de la batería no variaba de 14V y el coche funcionaba tan bien como siempre; el fallo parecía más una mala conexión del testigo que del alternador. El hecho de ir dos coches ayudó a esa decisión. Y así fuimos hasta pasar Caravaca de la Cruz y esperando el desvío hacia Barranda

 

En carretera todo el recorrido va Amundsen por delante (a escasos 15m) ya que se conoce el camino y hemos coincidido ir a Nerpio en alguna otra ocasión. Veo ya el desvío, está la indicación justo delante de él pero, sorprendentemente, continua recto; le doy las largas, toco el claxon y continúa. Surge el desconcierto con Luis Moya (mi copiloto) y John Wayne en cuanto a llamarlo (o no) directamente por tfno. pero pensamos que seguramente conoce un desvío o atajo más adelante. En ese momento Luis Moya conecta el GPS de su móvil y empieza a proporcionarnos información…

 

Al ir entretenidos hablando de lo divino y lo humano, de las carreras, que íbamos bien de tiempo y que el testigo de la batería seguía de forma aleatoria parpadeando, se nos iban pasando las 3 o 4 veces que, con insistencia, el GPS nos indicaba que había que girar a la derecha e incluso dar la vuelta. Cuando ya vemos el cartel que pone “Bienvenidos a Andalucía” y “Provincia de Granada” es cuando… ¡¡Entramos en PÁNICO!!

 

- Luis Moya: ¡Por Dios, Sebas, trata de pararlo! ¡¡Trata de pararlo!!

- Sebas: ¡¡Mecagüentóloquesemenea, vamos como pollo sin cabeza a la Alhambra pasando por el Albaicín!!

- John Wayne: ¡¡Llamo por el móvil a Amundsen pero ya!!

- Sebas: ¡Espera! ya ha visto las largas, gira hacia esa gasolinera (a la entrada de Almaciles (Granada))

 

Detenemos los coches, bajo y me dirijo derecho hacia Amundsen (explorador noruego primero en llegar al Polo Sur y descubrir nuevas rutas en el Polo Norte) y me dice:  

 

- Amundsen: No sé dónde se me ha pasado el desvío pero me ha extrañado tanta recta seguida después de Barranda y tampoco me habéis avisado.

 - Sebas: ¡¡Claro que te hemos dado largas y pitos!! Pero te hemos visto tan cargado de razón que dábamos por hecho que sabías donde estabas e ibas y te hemos seguido sin más; culpa nuestra también. Bueno, no importa, vamos a ver por dónde vamos ahora a Nerpio que ya son las 9:50am

 - Luis Moya: Mi GPS está calculando nueva ruta.

 - John Wayne: Llamad también a Santoyo a ver por dónde vamos a ir ahora y que cuente a la Organización y a Villaescusa el posible retraso que, de ir todo bien, serán minutos.

 

Nos subimos todos a los coches y Santoyo nos explica por teléfono (echándose las manos a la cabeza al saber dónde estábamos) que volvamos a Barranda hacia El Sabinar. Como el GPS de Luis Moya nos indica una ruta más corta pasando por Cañada de la Cruz hacia Nerpio y marca con 42km (una Maratón al fin y al cabo) y volver a Barranda supone 79km, doy por hecho (sin pensar en el tiempo) que 42 km eran por carretera similar a la que habíamos venido e igual ese tiempo lo podíamos bajar bastante, y como nos quedaba escasamente 1 hora para el inicio de la carrera, tiramos por Cañada de la Cruz

 

A todo esto, dentro del coche nuestro cerebro entraba en ebullición, aunque la idea global de tod@s era como la cancioncilla del sketch de Martes y Trece criticando las obras de Barcelona ´92, cada uno en su pensamiento, tenía sus propios fantasmas e inquietudes…

 

.- Amundsen: Se me viene abajo hacer todas las carreras del circuito y cuando se entere mi Santa esposa después de tanto sacrificio, encima ve va a canear… ¡Zasca!, ¡Vaya castaña me ha dado, como la tengo de copiloto, me ha leído el pensamiento!

 .- Casto ¡Uy, perdón! Santa de Amundsen: “En cuanto lleguemos a casa, voy a meter a Amundsen al baño María y darle un hervor porque vaya mañanita gratuita de paseo campestre me está dando el explorador de la Antártida”

 .- Luis Moya: Me pido una sustitución, me salto un evento social importante, no tengo todas las carreras de montaña para puntuar… ¡¡Por Dios Santo qué sano es el deporte para la salud mental!!”

 .- John Wayne:Como siga en ésta tensión, dejo de ser “el hombre tranquilo” y paso a llamarme “el increíble Hulk” ¡Va a temblar hasta la sota de bastos!”

.- Sebas:El testigo de la batería sigue parpadeando a su bola, como se nos pare el coche por aquí, nos van a tener que sacar la UME con un helicóptero Chinook CH-47 porque el de la grúa va a decirme que venga -Rita the Singer- y como les diga a los compis que empujen, me van a despeñar a mí también por estos barrancos”

 

Llegamos al pequeño pueblo de Cañada de la Cruz y damos dos vueltas callejeando a la plaza principal porque el GPS no parece señalar la salida adecuada. Luis Moya, de haber tenido un botón de EJECT en el Audi como en los cazas y salir disparado al cielo con el bloque de asiento, lo habría hecho en ese momento. En la segunda vuelta, vemos a una pareja mayor de apariencia aborigen y le preguntamos: “¿Perdonen, para ir a Nerpio?” y lo que nos faltaba es la acongojante respuesta: “No somos de aquí pero atrás está la Plaza del pueblo y pueden preguntar en el bar”. Se lo agradecemos, nos entra la risa floja y siguiendo esa misma calle hacia las afueras del pueblo, el GPS indica que es la dirección correcta (Aplausos, algarabía, fanfarrias y vítores a la Virgen de la teta al hombro)

 

Tanta felicidad concentrada no iba a durar mucho; la pequeña carretera de asfalto, no estaba ni pintada y el GPS indicaba que faltaban unos 35 km y eran ya las 10:10am.

 

Todo ese tramo hasta llegar al cruce con la carretera Provincial AB-507 a unos 3km de Nerpio, desearía hicieren un esfuerzo de imaginación para tener la imagen completa de la situación descrita sólo a modo de flashes narrativos, como pinceladas de las emociones, los miedos, la sinrazón, lo desconocido, la belleza natural, la esclavitud a la tecnología, los “qué razón tenía mi abuelo” y también, cómo nos comportamos ante la adversidad, uniendo fuerzas,  siendo optimistas y positivos hasta decir basta…

 

.- Luis Moya: Ya estamos fuera del pueblo, tan solo seguir esta carretera…

 

Y a dos kilómetros del pueblo…


 .- Sebas: ¡¡Ya no hay carretera, es camino pedregoso!! ¿Pero qué pone el GPS?

.- John Wayne: ¡¡Esto va a ser divertido!!

.- Luis Moya: ¡¡Me va a dar un parraque!! El GPS dice que sigamos y nos acercamos cada vez más a Nerpio. Lo malo es que perdamos la cobertura.

 

Varios kilómetros después de sube, baja, piedras, curvas cerradas, freno, acelero, esquivo, bifurcaciones, senderistas perplejos viéndonos pasar…

 

.- Sebas: El testigo de la batería sigue parpadeando, esperemos no casque en plena sierra, ¡crucemos los dedos! ¡Venga, hay que ser positivos! ¡Luis Moya, baja del techo y relájate que hace un día estupendo!

.- John Wayne: Estoy mirando hacia atrás pero no veo el coche de Amundsen con la polvisca que estamos levantando, de hecho no veo absolutamente nada con la capa que lleva el cristal trasero

De repente un tremendo golpe en la rueda delantera derecha… ¡CATACRASH!

 

.- Sebas: ¡¡Cagüento, no he visto el socavón!! Lo que faltaba ahora es una rueda destrozada.

.-Luis Moya: Tampoco lo he visto ¡Qué susto, tengo el corazón en la boca! si llegamos recuérdame que vaya siempre en Tren a las carreras. Ya hasta dudo si el destino que he puesto es Nerpio.

.- John Wayne: ¿Cómo dices… que no ves Nerpio en el móvil…? (Con expresión de terror)

.- Sebas: ¿Pero qué me estás contando Mamen, perdón, Luis Moya? ¡Ahora sí que va a ser divertido aparecer en Tanzania!

.- Luis Moya: Es que no quiero ni tocar el móvil vaya a ser que perdamos la señal o se bloquee la aplicación. De todos modos sigue indicando que nos vamos acercando cada vez más y  ¡fíjate! a lo lejos se ve alguna casa desperdigada, indicios de civilización.

.- Sebas: No pasa nada, disfrutemos del momento y del entorno tan espectacular, mientras siga funcionando el coche y la rueda aguante, todo va bien, ya ni miro el indicador de batería.

 

Seguimos unos cuantos kilómetros más, henchidos de naturaleza que rezumaba a nuestro alrededor y contemplando la geología local con su rocaje vivo, tan vivo como que en tramos había desprendidos piedras de tamaño considerable junto al camino y otras…

 

.- Luis Moya: ¡Cuidado con esas dos piedras que están en medio!

.- Sebas: Las veo, voy a pasar por encima de la pequeña y esquivo la grande…

 

En el momento de pasar con el coche, se oye un gran golpe seco metálico... ¡CLONC!

 

.- John Wayne: ¡Pues parece que era más grande de lo previsto!

.- Luis Moya: ¡Hoy no gano para sustos! no voy a llegar en condiciones a correr, si es que llegamos.

.- Sebas: ¡Vaya tela!, en asfalto y plano habría pasado pero en camino y cambio de rasante con el perfil tan bajo del AUDI, no ha sido posible. Esperemos que no haya reventado el cárter y se desparrame aceite.

.- Luis Moya: ¿Qué nos queda? ¿Qué atropellemos un Ciervo o se nos estampe un Jabalí…? ¡Espera, espera, en el GPS pone que en 2 km cambiamos de camino y puede que sea ya asfalto, además ya veo Nerpio en el móvil!

 

Fue un instante de felicidad extrema, desahogo emocional y alegría desbordada porque hubo momentos que no teníamos claro si el coche iba a pasar, se iba a parar o dónde puñetas estábamos. Efectivamente, nos incorporamos a una pequeña carretera sin pintar y con más de un desconchón (Nerpio estaba ya a escasos 7 km de allí) pero nos parecía gloria bendita después del sendero con tramos donde había que ir a 10 km/h para no reventar los amortiguadores ni dejarnos el cárter restregado.

 

Luis Moya relajó toda la tensión acumulada completamente con un profundo suspiro que casi se le saltan las lágrimas y John Wayne mostraba también una amplia sonrisa. Ya podíamos ver también el coche de Poveda, perdón, de Amundsen que en casi 20 km no podíamos verlo de toda la polvisca que iba levantando mi coche. De hecho, me comentó que hubo bifurcaciones que era tal polvareda que hubo de esperarse unos segundos para ver por dónde había girado para seguirme.

 

Llegamos a la plaza de salida a 3 o 4 minutos del inicio, Villaescusa ya sabía que había dos coches por la sierra haciendo una peculiar Ultra-Maratón de 42 km desde la provincia de Granada (Almaciles) hasta Nerpio cruzando por senderos que las cabras montesas evitan por peligrosos… una épica hazaña con un coche de más de 20 años que ha demostrado una integridad, entereza y robustez que más de un general quisiera para los soldados de su ejército.

 

Como detalle para finalizar, al regreso a Albacete, empezó a parpadear el testigo de la batería durante varios kilómetros, de repente dejó de hacerlo y hubo más de 100km apagado pero por Tobarra comenzó de nuevo. De hecho cuando, ya el lunes, llevé el Audi al Taller para revisarlo, éste se quedó fijo y el voltímetro de la batería bajaba de 12V; el mecánico sentenció: “El alternador ya está completamente roto, no da ninguna tensión”… ¡¡Menos mal que no reventó en medio de la sierra!!

 En resumen, hicimos unos 35km y 1:15 h más de recorrido, con una experiencia vital para contar a los nietos.


Después de toda la odisea anterior, la carrera de Nerpio no deja de ser una anécdota simpática de 8 km pero aun así la comentaré brevemente:

Hay que felicitar a la organización por decidir acortar el recorrido; hace que sea mucho más rápida, interesante, divertida por los toboganes pero no extenuante para atletas populares (para aguerridos/as espartanos/as ya está la Trail) digno de mención es el Plantón del Covacho junto al río Taibilla que nos da el inicio al cuestusco y a los sucesivos toboganes que hacen muy entretenida la carrera. Incluso la llegada al pueblo por la vereda del río y la última subida a la Plaza con la Meta, supone ese pequeño esfuerzo de una bonita carrera en un pintoresco entorno natural de un espectacular día soleado para correr por aquellos lejanos parajes.

Excelente ágape, muy generoso y amable acogida de los vecinos. Es muy de agradecer que se nos trate como paisanos y, salvo que está muy lejos de Albacete, volveremos a ir siempre que podamos aunque tendremos más cuidado en las bifurcaciones para no tener tantas emociones un mismo día.

Y como colofón resulta que suben a podio, cada uno por su categoría, los inefables y amig@s de batalla Luis Moya, Amundsen y John Wayne

 

¿ Que os faltan los cronos? pues en esta carrera os aseguro que lo importante es, primero haber llegado a Nerpio y, sobre todo, haberla terminado con mucha más alegría, buen humor y ganas de volver a hacerla.

 

 

SEBAS dosquince

Siempre al límite de la razón

 

 

ACLARACIONES.

 1 Gastro-tocho. Dícese de aquel iluso corredor que desplaza un tonelaje proporcional a su pasión por el buen comer y cuyo ritmo en carrera se asemeja más a la Bachata que al Heavy Metal.

2 Fofisano. Eufemismo simpático de la expresión manchega: “Qué hermosismo estás

3 Ello, yo y super-yo Freudiano. Conceptos que Freud utilizó para referirse al conflicto y la lucha de fuerzas antagónicas que, según él, rigen nuestra forma de pensar y de actuar.

4 Haboob. Tormentas de arena que generan muros de polvo que son capaces de cegar todo a su paso, acompañados de fuertes rachas de viento seco.

5 Diazepam. Fármaco con actividad ansiolítica perteneciente al grupo de las benzodiazepinas, que actúa sobre nuestro cerebro reduciendo la tensión y ansiedad.

6 Road movie. Es un género cinematográfico cuyo argumento se desarrolla a lo largo de un viaje. 

7 Berrea. Periodo de celo donde el ciervo macho emite unos sonidos guturales de efecto atronador en los bosques. Es la demostración de fuerza por conseguir el favor de las hembras y garantizar el futuro de la especie. En el caso del despertador, casi deja de ser especie útil del golpe para apagarlo.

8Alondra. Ave paseriforme familia de los aláudidos, tiene un reloj biológico marcadamente matutino, iniciando la actividad diaria al percibir la primera claridad del día.