BLOG SEBAS DOSQUINCE

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martes, septiembre 9

XV OSSA DE MONTIEL “Ni desdoblamiento astral ni LSD: 15K alucinantes”

Dispuestos a todo.

Nada más bajar del coche en la puerta del Camping Los Batanes junto a La redondilla de las Lagunas de Ruidera, sentimos sobre nuestra linda faz una cálida bofetada ─modelo Bud Spencer no esperada en modo alguno por ser zona de sierra, boscosa, entre lagunas y tampoco entraba el sol de lleno ya en septiembre; fue un poco desconcertante esa sensación de pesaroso calor y absorbente de energía que se mantuvo durante todo el recorrido hasta bien pasado el kilómetro 10, consiguiendo minarnos las fuerzas y llegar a Meta casi desinflando los tubos en tiempo de corte.

Lo curioso es que hemos corrido con mucha más temperatura y en peores condiciones físicas, no haciendo buenos cronos pero terminando con mucha dignidad y empaque. No alcanzo a entender la desgana, apatía, mínima fuerza que me hizo ir andando en más de un tramo con una pendiente ridícula… a veces la explicación a episodios como este sin una base clara real como haber dormido poco, comido o bebido mucho, preocupaciones de cualquier tipo o todo a la vez… se define en contexto deportivo como “me ha pillado el cuerpo mal”, del mismo modo que decir “eso es un virus” cuando es idiopático, o sea, que no se tiene ni idea de la causa de un malestar o enfermedad.


Trazado en Ossa de Montiel

 

De lo que no tengo duda es del enorme acierto trasladar la prueba del mismo pueblo Ossa de Montiel a sus orígenes en Las Lagunas, una buena parte del recorrido se ve el agua y muchos tramos arbolados. El perfil de la carrera engaña bastante al no fijarnos en la escala del eje Y, es decir, que a pesar de parecer una subida tipo Liétor, la pendiente era mucho más suave y progresiva, no quitándole un ápice de dificultad cuando se mezcla esa tarde con calor y un cuerpo escombro poco católico pero mucho menos dura que cualquier otra carrera de montaña.

 

Descartando mis sensaciones negativas puntuales anímicas y ambientales anteriores, podría decir que es un excelente trazado, mucha zona arbolada y preciosas vistas de las Lagunas, con un firme combinado de asfalto y buen camino prensado ─ quizá un poco de polvisca saliendo del Camping─ con una distancia algo retadora pero llevadera. Puede que faltase algo de agua al principio por ser un día especialmente pastoso, el km 3 habría estado bien pero por poner una nimia pega, el resto de avituallamientos estaban bien situados.


Perfil


Es un privilegio que Ossa de Montiel nos haya obsequiado con la organización de esta carrera, nuevamente por las Lagunas y en un entorno envidiable cuyo único punto negativo es que está algo alejada de la capital para ser visitada y disfrutarla mucho más a menudo que parece solo haber campo llano en la provincia de Albacete, teniendo auténticas joyas paisajísticas, gastronómicas, artísticas y culturales por descubrir o conocer más a fondo.


Saliendo del Camping


Buen ramillete de corredores y amig@s


Los primeros 3 kilómetros los hago junto a Pedro Pacheco llevando un buen ritmo y de cháchara por el camino hasta que empezaron a saltar las alarmas en mi cuerpo escombro como en la película “La caza del octubre rojo de 1990 con Alec Baldwin y Sean Connery, proponiendo seriamente a Pedro que no iba a poder seguirlo a ese trote, al afectarme el calor como una losa y sentir menos las piernas que al humorista Santiago Urrialde parodiando a “Rambo” de 1982.


Pedro Pacheco y, al fondo derecha, Antonio Carrillo del DonQuijote


Desde ese punto hasta el kilómetro 7 u 8, me fueron levantando las pegatinas viejas y nuevas glorias deportivas que mantuvieron el ritmo ─y el tipo─ en todo este primer tramo de calor y pequeños repechos como Antonio Carrillo y Conchi Garde del DonQuijote y tantos otros amigos/as corredores de tantas y tantas carreras.

En torno al kilómetro 5 o 6, me alcanzan 3 atletas y, cómo me vio el más veterano, que no sólo me ofreció agua para beber sino que me dio parte para echármela por los brazos, piernas y espalda, extremo que le agradecí y reitero el agradecimiento ahora porque bajó significativamente la temperatura de motor para poder llegar hasta el giro a la derecha del kilómetro 7 donde había un coche con unas cuantas botellas de bendita agua reparadora, evitando que me reventase el circuito de refrigeración.


Por esta zona, ya en mucha menor cuantía, me van alcanzando atletas sueltos y en parejas con un ritmo moderado pero constante, a excepción de un atleta joven que iba haciendo series locas un par de kilómetros por detrás, parándose a andar ─ahí lo alcanzaba─ y saliendo disparado un centenar de metros, así durante un buen rato hasta ya perderse en el horizonte…


Laura Martínez, del Argamason City


Con Laura Martínez, una simpática neófita atleta del Club Argamasón City estuve, más o menos, del 7 u 8 hasta el kilómetro 11, al irnos alcanzando alternativamente cuando uno trotaba, otra andaba y viceversa, comentando lo duro que se nos estaba haciendo la carrera a pesar de no ser técnicamente complicada (como Yeste, Elche de la Sierra, Molinicos…) ni especialmente extensa (Villamalea, Madrigueras, MM Albacete…) pero la temperatura y el cuerpo escombro puntual, me estaba haciendo mella.

Pepe "El Farma"

          
José Mª González "Chema" del DonQuijote

Los últimos kilómetros voy al alimón con Pepe Farmas” y Chema González del DonQuijote, yendo trotando, andando, resoplando todo el tramo y contándonos batallitas y recuerdos de otras carreras, ahondando en el hecho que ésta carrera se nos estaba haciendo bola a todos. Ambos hicieron alarde y bandera de lo que significa compañerismo y empatía, especialmente Chema que, a pesar de repetirle hasta aburrir “¡Si me queréis irsen, tú que puedes, tira!”, estuvo aguantándome estoicamente el paso y dándome conversación hasta la misma llegada a Meta. Poco faltó para agotar el tiempo de corte que oficialmente era de 1 hora y 50 minutos.

Primer dosquinceño en llegar a Meta

Coincido entrando al recinto del ágape con Jesús Nuria ─terminaron apenas un minuto antes─ y vemos a nuestro Eugenio sentado y aburrido en la terraza cubierta junto a la piscina ─había llegado 20 minutos antes─ y nos dirigimos a la barra para hacer acopio de bebidas frescas. En el momento de pedir Isotónica o refresco, nos dice que no le quedan y nos trae Cerveza; aunque no me apetecía en ese momento, la cojo por pura sed tras 1 hora y 45 minutos corriendo y me la bebo en dos tragos. Al terminarla, vuelvo a pedir a otra voluntaria en barra que me de cualquier cosa menos cerveza ─porque veo que están repartiendo─ y trae varios botes de Coca-Cola, Fanta e Isotónica diciéndome que fría sólo está la cerveza…


El afable recién matrimoño Jesús y Nuria.


EL “INCIDENTE”

Ingiero a gañote las dos Fantas, me llevo un refresco de cola y nos dirigimos a la mesa que estaba Eugenio en la amplia terraza cubierta frente a los Podios. Nos sentamos y entablamos una cordial charleta sobre la carrera, su dificultad, el calor, los unicornios blancos pastando en la orilla de la laguna…

Querido lector, si le ha extrañado algo del párrafo anterior, señale cuál de las siguientes opciones ha sido la primera en pasarle por la cabeza:

1.- ¿Pero qué dice este tío de Unicornios? ¡Como una chota! ¡ya estaba afectado antes del ágape!

2.- ¿Unicornios blancos? Error, Silvio Rodríguez expresa claramente que son azules.

3.- ¿Laguna? ¿Dónde? Solo veía mis zapatillas y un trozo de camino delante de mí.

4.- ¿Por qué no elegí la carrera corta…? ¿Por quéee…?

5.- La próxima carrera empiezo por la piscina y ya si eso después corro.

6.- Mucho texto hay aquí, yo sólo miro las fotos, a ver cuál es la siguiente.

1.    

      Análisis breve:

Las dos primeras indican que sí ha leído “Unicornios blancos”, ¡Bien! ha estado atento.

La tercera describe a un corredor por debajo de 4 min/km o sencillamente “despistao”.

La cuarta y quinta expresa, estadísticamente, el sentir general tras terminar a duras penas los 15K.

La sexta es un corredor práctico y optimizador de recursos, priorizando la atención sobre la parte gráfica ─imagen fija o vídeo─ respecto al texto, mucho más arduo y extenso en tiempo para su comprensión.


Llegada a Meta de Pepe "el Farma"


Estamos un rato escuchando al speaker Miguel Yeste llamando a los diversos ganadores de la prueba a que se fuesen acercando para subir al Podio cuando, sabiendo que por nuestros cronos y categoría era complicado ser convocados, les digo a Nuria, Jesús y Eugenio: “Venga, vámonos yendo que por hoy ya está bien…

En la mesa, en ese momento, ya me estaba sintiendo algo raro y aproveché para levantarnos e irnos. A Eugenio, que estaba a mi izquierda y ya de pie todos, le digo ─girándome hacia él─ “Me estoy mareando” empiezo a ver como pequeños destellos, desenfocarse la imagen, una sensación muy desagradable de angustia, pérdida de control y fundido a negro…

…En este punto habría sido una ocasión inmejorable para describiros cómo visualizo mi vida a modo de película, con momentos pasados con la familia, en el Colegio, en Murcia la playa, en Albacete con amigos, amigas, el Instituto…, en casa comiendo todos, celebrando varios cumpleaños con los mismos amigos de siempre, con otros…, Ingeniería en la Politécnica, la Tuna, sus rondas, Certámenes…,  trabajo en Águilas, mi Tienda de Ordenadores, las otras empresas de informática, el negocio familiar…, mi exnovia, la Boda, mis peques con pañales, todas las risas y viajes con mis nenas, el día a día…, conversando con gente que ya no está, dándome consejos, desvelando pequeños secretos…

... Empezar a correr, el Club, las carreras, de repente viéndome desde lo alto, pasando imágenes lentamente, ahora mucho más rápido, una luz al fondo, sigo mirando alrededor escenas de vida pasada que fueron, otras que pudieron ser decidiendo otras opciones… la persistente luz al fondo cada vez más cercana…, el recorrido de hoy en Ossa de Montiel, la llegada a Meta, cayendo en vertical por encima del techo de la terraza donde estaba el ágape y, de repente, la luz me invade de lleno dando un fogonazo y aparezco en el suelo tumbado mirando hacia arriba rodeado de compañeros atletas…

Llego a Meta junto a Chema del DonQuijote

Habría sido impactante esa vivencia esotérica, inquietante a la vez de increíble pero lo siento ─no sé si para bien o mal─ fue mucho más prosaica y simple en contenido y tiempo. 

En el momento de mirar a Eugenio diciéndole que me estaba mareando, sencillamente pierdo el conocimiento el tiempo que tardan en sujetarme y ponerme en el suelo boca arriba levantándome las piernas y Julia Utiel (de Servisport) dándome aire con un abanico… instante que vuelvo en sí y me veo completamente rodeado de compañeros/as, unos con agua, otros elevándome las piernas, preguntando cómo estaba, algunas visiblemente sorprendidas/preocupadas… aún tumbado en el suelo les digo ─como si no fuera yo mismo el que estaba tirado─ que hicieran más hueco que entrase mejor el aire…, se abren dejando más hueco, otro atleta dice que me echen un poco de agua en la cabeza y le digo “No, prefiero aire que ya estoy sudando”, apoyo las piernas en el suelo…

 

Chema consigue el 2º puesto de su categoría.

Inma Hernández del Aguas Nuevas (fisioterapeuta) a mi lado, me dice que intente levantarme lentamente para evitar mareos innecesarios; como me había desaparecido la desagradable sensación de angustia, me levanto de golpe quedándome sentado ante su mirada incrédula y la de los demás. En ese punto ya había salido disparada Aurora García del Kronos en búsqueda de la furgoneta de la Cruz Roja que, por cierto, ya se había marchado. Cortes Jiménez (Médica) también estaba presente y preguntándome qué tal estaba... 

Me pongo lentamente de pie y empiezo a hacerme un chequeo interno ─tipo Terminator─ de vísceras, dolores, sensaciones, equilibrio… estando más sorprendido y extrañado de porqué se había producido el perlequeque y me encontraba tan rápido relativamente bien. Mary del DonQuijote llegó a asustarse muy seriamente al verme totalmente blanco, labios morados y tumbado en el suelo inmóvil durante unos instantes… de verme a mí mismo así, me habría asustado también, y mucho más.

Recuerdo a otra chica (posiblemente facultativa también) que me preguntaba detalles para intentar aclarar las posibles causas del desvanecimiento, como qué había comido, cuanto tiempo, si me había hidratado bien, etc. a lo que creo que le iba respondiendo que llevaba muchos años corriendo y era la primera vez que tenía un episodio semejante, habiendo empezado y terminado carreras de las más variopintas características y condiciones físicas favorables y adversas; esta carrera en concreto, había bebido más agua de lo habitual y echado por encima, por eso estaba chorreando el pelo y camiseta.

Además de los propios dosquinceños, había muchos más amigos/as corredores y no corredores a mi alrededor ─me gustaría nombraros a tod@s─ preocupados, interesados, preguntándome qué tal estaba, tan sorprendidos o más que yo al verme de pie con mucho mejor cara que cuando estaba tirado en el suelo.

 

De vuelta a Albacete hubo dos paradas técnico-escatológicas por tener la cualidad de poder regurgitar a voluntad cuando siento que el cuerpo lo necesita, por comer/beber en exceso, comer algo en mal estado o en esta ocasión tan peculiar que simplemente me lo pedía el estómago, quedándome en la Gloria Bendita tras ello. Una vez en casa, me medí la Presión Arterial, Pulsaciones y Oxígeno en sangre, dándome unos valores absolutamente normales incluso para haber hecho 15K y en esas condiciones.


Bolsa obsequio

Me falta boca y pulmones para AGRADECER tanto aprecio e interés de los amig@s corredores de siempre y también de personas que, aunque no haya tenido mucho trato o no conozco directamente, estaban ahí para ayudar, echar una mano y ofrecer su experiencia o profesionalidad por puro altruismo.

Y cómo no, a los dosquinceños compañeros Eugenio ─que evitó mi caída directa con riesgo de partirme los dientes o males mayores─ junto a Jesús y Nuria que se comportaron y actuaron con una empatía y compañerismo que impregna a esta gran familia que formamos los corredores populares ¡GRACIAS a TOD@S!

 

Para concluir el incidente”, manifestaros que tras una experiencia de este tipo, aparecen muchas cuestiones sin una respuesta clara y sensaciones encontradas que podrían ocuparme un libro entero. 

Lo que sí os puedo asegurar, ahora con más convencimiento si cabe, que la vida hay que disfrutarla momento a momento, sin ambages porque en un instante y sin avisar, puedes estar conversando con San Pedro

 

CLASIFICACIÓN:

Eugenio Salas             1:26:51   5.47  min/km

Nuria Alfaro               1:44:04   6.56      “”

Jesús Oseguera           1:44:03   6.56      “”

Sebas M. Gómez        1:45:02   7.00      “”


Club Argamasón City

Laura Martínez           1:43:11    6.53  min/km         

 

Pepe “Farmas           1:44:48    6.59     “”

 

Club DonQuijote

Chema González        1:44:59    7.00     “”

 

FOTOSAntonio Abia, Chiplevante, propias.

 

SEBAS dosquince

“De la Ossa al Cielo… pero sin prisas”

viernes, agosto 29

Romería del Santísimo Cristo del Sahúco

 

Comando dosquinceño Sahúco a las 7:00am

Llevada de Las Peñas de San Pedro al Santuario de El Sahúco.

Las experiencias ─religiosas o laicas─ imperativamente deben ser vividas en primera persona; quién te las cuente, de manera intencionada o no, podría adornarla, sesgarla, moldearla, incluso manipularlas en función de múltiples motivos no necesariamente peyorativos pero sí intrínsecamente personales, tan profundos como las propias creencias, educación, entorno socio-laboral o más peregrinas y pasajeras como un dolor de muelas o ver el telediario en cualquier cadena, porque las sensaciones que provocan son inherentes a cada cual con sus singulares circunstancias y en el momento que se producen.

Momentos antes del inicio


Participar en la ancestral llevada del Santísimo Cristo del Sahúco es mucho más que un mero divertimento deportivo de unos 14 kilómetros de madrugada por una sinuosa carretera comarcal entre Las Peñas de San Pedro y la pedanía de El Sahúco donde se acompaña a los andarines que en grupos de 4 portan al Cristo del Sahúco protegido en una caja de igual forma sobresaliéndole parte de los pies, se trata de una auténtica inmersión en la Tradición como expresión pura, honesta, sincera, de un sentimiento común que, con un originario fondo religioso, aúna a toda una comarca e impregna a propios y extraños de una especie de comunión multitudinaria para lograr un objetivo ─llevar al Cristo del Sahúco─ que se resuelve como un único organismo pensante durante todo su recorrido, en el que cada uno de sus componentes aporta ilusión, sacrificio, esperanza, voluntad, perseverancia, generosidad, altruismo, unión, a los que el cristiano devoto añadirá fe, promesa, oración…


Blas y Sebas en círculo amarillo

Inicio tras la primera parada en El Pardalejo

Junto al Cristo del Sahúco

Durante el recorrido los andarines se turnan ─a la orden del Santero─ cada pocos cientos de metros, reduciendo la marcha y deteniéndose unos segundos. Hay también 3 paradas programadas de unos pocos minutos señaladas con unas cruces: El Pardalejo, La Rambla y El Puente La Solana donde se aprovecha para un breve descanso mientras se congregan gente de las fincas y aldeas cercanas para ver al Cristo y besar sus pies.


Fieles besando y rezando al Cristo del Sahúco
al que profesan gran devoción, en una de las tres breves paradas.

Siempre encontramos buena gente

Parada técnica muy breve


Hablando con Isidro otro histórico veterano


Ramón Bello se probó y terminó con buenas sensaciones y los mismos dientes


El “Santero” es la persona que ordena, vigila, dirige la carrera hasta llegar a su destino, controlando también los turnos de los grupos de cuatro andarines que llevan al Cristo.

Durante la carrera se entonan con frecuencia y a grito pelao con gran emoción:

¡Viva el Santísimo Cristo del Sahúco!

¡Viva su Santísima Madre!

¡Viva el acompañamiento!

¡Palmas gandules!

Otro momento de la Llevada del Cristo

 

La llegada al Sahúco, con un providencial descenso reparador, supone un a modo de catarsis colectivo del objetivo cumplido, las promesas realizadas y la esperanza que se cumplan nuestras peticiones tras un nada desdeñable recorrido donde hemos compartido experiencias, flatos, dolores diversos, esfuerzo, logros, en definitiva, Vida y lo más preciado, Tiempo.





Pero la amabilidad de los lugareños no termina aquí, incluso el conductor del autobús de vuelta hace gala de una gran simpatía dando por hecho que no se va a quedar en tierra ni el Cristo si lo solicitase, siendo la vuelta a Las Peñas de San Pedro una agradable travesía donde surgen amigables conversaciones y se comparten asientos, caramelos, gominolas o lo que cada cual tenía en su mano.




Da la casualidad que me ceden un hueco al fondo del autobús donde coincido con el médico y la enfermera/comadrona que, por cierto, tiene que ejercer e irse hacia delante por el fortuito mareo de uno de los, supongo, andarines o corredor y se queda la enfermera con la que entablo una amena conversación sobre la tradición del Cristo en la comarca y, en especial, que antes se hacía una comida multitudinaria para todos al llegar al Sahúco y de unos pocos años para acá, parece ser que dejó de hacerse al tener que cumplirse más obligaciones que antaño.


Al comentarle que íbamos unos pocos del Club dosquince de Albacete, que alguno ya había estado corriendo aquí y que participamos en las carreras del circuito de la diputación, desayunando previamente churros, y nuestra querencia al buen comer y beber ─de ahí nuestros apolíneos talles atléticos─ a la amable mujer le faltó tiempo para decir que nos invitaba a su casa que estaba frente a la Iglesia, en un alarde de generosidad que desde el primer momento rezuma de cualquiera de los que estaban dentro y fuera de la llevada del Cristo y de cualquier pueblo de nuestra entrañable provincia.

 

Recién terminados los 14K, el flequillo nos delata la cara de velocidad cuesta abajo..


Y, como no podía ser de otro modo, el merecido ALMUERZO, esta vez en EL SALOBRAL en el merendero EL CHAPARRAL donde nos trataron como suelen hacerlo, con gran amabilidad, simpatía y haciendo con profesionalidad las cosas que echan a la brasa: la Careta de cerdo, los bocatas de Panceta con cebolla caramelizada y el Chori-Morci fueron de escándalo para terminar con unos Carajillos Quemaos para su óptima digestión... en resumen, una jornada entrañable y memorable.

Para recuperar Proteínas y Oligoelementos


Un trozo de la Careta de Cerdo en su punto de Brasa


Como el título de una de las canciones más famosas de los celebérrimos The Monkees, banda de pop-rock estadounidense de los 60´s, a partir de ahora I´m a Believer de la llevada del Cristo de La Peñas de San Pedro al Santuario de El Sahúco.


FOTOS: Miguel A. Romero (Digital de Albacete), Salva Soriano, Pelayo


SEBAS dosquince

“Volveremos sin dudarlo”