BLOG SEBAS DOSQUINCE

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martes, mayo 20

XXIV Media Maratón ALMANSA

 

Comando ALMANSA

Cualquier Media Maratón que se precie, el atleta, corredor popular, trotador o cuerpo escombro, categorías según IAAFm (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo magro) debe tener una mínima preparación física y disponer a mano una buena cinta americana o, en su defecto, varias tiras de cierres de gancho y bucle (Velcro©) para no perder el Hígado/Páncreas durante la carrera, minimizando de este modo el trabajo del SEPRONA y su unidad canina especializada en vísceras perdidas, especialmente los integrantes de la última categoría.

 

Nuestro ilustre Gastro-Club de Atletismo dosquince (gran parte de sus miembros poseemos un lustre y empaque tan perfecto como la cubertería de plata de cualquier casa real europea) mejora y hace propia la celebérrima frase del poeta romano Décimo Junio Juvenal –siglo I, II a de C.-- Mens sana in corpore fofi-sano, interpretando el hecho que un “corpore” dosquinceño por mucho entrenamiento que haga, no estará perfectamente “sano” sin una generosa alimentación porque, de lo contrario, a la “mens” se le va la olla y empiezan a tentarle las Ultra-trail, Ironman, Spartan Race y similares azotes voluntarios corporales, que terminarían por transformar las sensuales orondeces en prominentes músculos, tendones de acero y perfiles aerodinámicos de nula resistencia al aire, antítesis de nuestra –feliz y celebrada—realidad gastronómica; ello no quita un ápice la más absoluta admiración y aplauso a quienes son capaces de realizar semejantes hazañas atléticas, ya quisiéramos muchos tamaña capacidad de sacrificio.

Merluza con guisantes con reducción de vino blanco

 

Al hilo de la mencionada tradición dosquinceña, el mismo sábado de carrera y augurando posibles malestares gástricos por gula garbancera, sustituyo in extremis el Cocido con Pringá de madre, por la grácil y fluida Merluza con guisantes a la reducción de vino blanco Encinares (sudado en Villarrobledo) que si bien no tiene trazas cárnicas grasosas, del contenido de la sartén podían comer tres personas adultas con bigote. Como atenuante a dicha barbaridad –Señor Juez—alegaré en mi favor que no mojé pan alguno ni en el plato ni en la sartén, extremo que me supuso mayor sacrificio que la subidita en la segunda vuelta --por el km 20-- de la calle Jorge Manrique justo antes del giro a la derecha en el último avituallamiento.


Paquete energético


De postre y por evitar administrarme en plena carrera algún gel cuya reacción podría ser totalmente aleatoria, tanto explosiva tipo óxido nitroso en la saga Fast & Furious como provocar guiños incontrolados del tercer ojo --y no me refiero al tántrico-- es mucha distancia para hacer experimentos bioquímicos y, por ello, recurro a lo empíricamente conocido, probado en múltiples meriendas y no teniendo consecuencias especialmente adversas, salvo para un diabético que lo pondría a conversar directamente con San Pedro.

 

De manera que con ese acopio de proteínas, vitaminas, electrolitos y moral atlética, desembarca en Almansa una selección dosquinceña de lo más dispar en edad, condiciones físicas --de las psicológicas mejor no ahondar-- entrenamientos previos, acopio de nutrientes, etc. pero muy bien avenidos y con un mantra motivador que jaleamos con fruición y total convencimiento ante la pregunta que cualquier dosquinceño con tono enérgico, decidido, enfático, exclama momentos antes del disparo de salida: ¿Qué vamos a hacer hoy, dosquince…?, respondiendo al unísono: “¡¡ Sobrevivir !!”


Alegría contenida previa a la MM pero con las baterías a tope


Es realmente impresionante la energía que se contagia en la misma salida por parte de atletas, de autóctonos, de voluntarios, de los magníficos speakers Miguel Yeste y Domingo Cuartero con sus acertados comentarios y chascarrillos, la música a volumen brutal…, de haberla transformado en electricidad e inyectado a la Red, no habríamos tenido el famoso apagón hace 3 semanas.


Trazado en ALMANSA


Si de algo destaca Almansa es del calor de su gente, la animación y entrega desgañitada en cualquier rincón, parque, esquina, terrazas de bares e incluso en algunas calles se nos hacía pasillo como a los jugadores de futbol en una final de La Champions. Aún noto el pitido en los oídos de un grupo de Almanseños por la calle Aragón –en la 2ª vuelta-- con un enfervorizado animador armado de Tambor con una envidiable fuerza y pasión que ya me habría gustado tener en ese momento para haber rebajado aún más el crono, ¡estaba rompiendo la membrana! de los sonoros zambombazos que le daba al paso de los atletas. Es muy de agradecer todas las muestras de cariño y apoyo de los almanseños/as, haciéndola una de las mejores carreras del circuito de la diputación de Albacete.


Nuria Alfaro y nuestro presidente electo vitalicio, Blas Soriano


Tras el disparo de salida, vamos unos cientos de metros en grupo por la Avenida Juan Carlos I, Calle Hellín y hasta la calle Villarrobledo, definiendo la estrategia de ataque. Por ahí es donde Dioni exclama:

- ¡Zamarro, vamos demasiado rápido para ser la primera vuelta!

- ¡Sujétame el cubata que ya verás, mientras el cuerpo me aguante te sigo! --le dije—

- ¡¡Leeches!! Esa es una nueva estrategia, chaval, normalmente se intenta hacer eso en la segunda, así vamos a reventar ¡he visto el GPS a 5:15 min/km! –contesta azorado y sorprendido--

- Razón no te falta –le digo— de momento voy bien, ya veremos luego…

 

En la primera vuelta, pasando por el ayuntamiento frente a las escaleras con todo el Castillo al fondo, nos saluda y anima el dosquinceño Pedro A. Gcía León que estaba de visita en Almansa, apareciendo en la foto a la izquierda de espectador mientras iba con Dioni


Pedro A. Gcía León enmarcado en la elipse roja

… Pues bien, ahora viene la anécdota inquietante… el domingo comentándole en casa a mi exnovia que en la plaza del ayuntamiento cerca de las escaleras del castillo, nos saludó Pedro A. Gcía. León (que lleva varias temporadas sin participar en carreras) estaba mirando Facebook para ver si encontraba alguna foto de este año para incluir en la Crónica cuando aparece el típico recordatorio de una foto realizada en 2013 de la misma carrera de Almansa que se celebró entonces el 18 de mayo… ¿A que no sabéis con quién estaba corriendo en ese mismo punto hace 12 años…? Pues sí, increíblemente estaba con Pedro A. Gcía León y, para los incrédulos, os pongo la foto de éste año y la de 2013 con el compañero dosquinceño en la elipse roja… Una increíble casualidad para contar y aquí la dejo escrita.


Pedro A. Gcía León en elipse roja.


Y volviendo a la actual carrera, efectivamente, mantuvimos un ritmo fuera de lo normal para mis carnes magras toda la primera vuelta y hasta el km 12 más o menos que invité a Dioni que se adelantase a pedir cerveza que ya yo, si eso, me retrasaba un poco porque tenía que atender a unas llamadas comerciales de cambio de compañía de Gas y Eléctrica… Durante ese trayecto alcanzamos a muchos compañeros/as que normalmente suelen ir por delante como Pedro Pacheco del Albacete Diputación con el que compartí unos cientos de metros pero mi controlador de fuerzas interno me lanzó una alarma de sobrecalentamiento de pistones y, moderé un poco el ritmo para llegar, al menos con cierta dignidad y buena cara a Meta.

 

Bolsa obsequio

Un poco más avanzado, sobre el km 17 a la altura de la calle Corredera donde hay unos cuantos Bares y Pubs alcanzo a Llanos López Piñero yendo un rato con ella que llevaba un buen ritmo constante pero de repente se pone a andar por presión estomacal que fue solventando poco a poco, volviendo al trote en un par de minutos.


Continúo “sólo” por toda la parte del parque Reyes Católicos, plaza del ayuntamiento, bordeando el castillo por las calles Estrella, Aragón, San Luis, del Campo y Aniceto Coloma, cruzando los kilómetros 17, 18, 19 hasta llegar al 20 en la subida de la calle Jorge Manrique que me alcanza el compañero dosquinceño Pelayo Moreno, en unas mesas que unos simpáticos vecinos habían puesto agua fresca en vasos y alguna cosa más que nos dio las fuerzas suficientes para terminar de subir la cuesta, donde Pelayo me dice va a reducir la marcha por no encontrarse con fuerzas suficientes y me insta a que continúe dejándome caer a peso muerto por la calle José Hernández de la Asunción, ya cuesta abajo en el último kilómetro hacia Meta.

 

Llegada a Meta con mejor cara que en otras ocasiones


CLASIFICACIÓN (Variopinta, sudada y superada conservando los mismos empastes)

Jesús García                1:47:55           

Dioni Verdú               1:56:29           

 

Sebas M. Gómez        2:00:38           

   -En 2024-                2:09:39

 

Pelayo Moreno           2:01:17           

Petrus Piqueras           2:07:56           

Nuria Alfaro               2:21:18           

Jesús Oseguera           2:23:38           

Blas Soriano               2:24:20           


FOTOS: Nuria Alfaro, Jesús Cantó, C.A. El Pinar- Ejevial, Domingo Cuartero, Mariví de C.A. El Herrumblar, Propias



SEBAS dosquince

“21 km como 21 soles”

sábado, mayo 3

XI carrera popular y IX Trail de NERPIO

dosquinceñ@s en Nerpio


Toda carrera del Circuito de la Diputación de Albacete celebrada un domingo por la mañana, y máxime si es donde el bosón de Higgs pierde su spin1, es fisiológicamente obligado, psicológicamente recomendado y éticamente reprobable no hacerlo, aplicarse un par de churros capaces de sostener por sí mismos el Templo de Zeus Olímpico de Atenas, de lo contrario, la probabilidad de padecer algún vahído, desvanecimiento o bajada de presión arterial se eleva drásticamente…

En Churrería Avenida de España 

 

En esta ocasión, nos disponemos a vestirnos el traje de luces, tres dosquinceños con más valor y arrestos que vergüenza, atendiendo --antes de empezar a correr-- a los nombres de Jesús Oseguera, Nuria Alfaro y, el firmante, Sebas M. Gómez, quedándose mi heredera menor Irene como reserva y manos libres, de haber sido necesario llamar al Seprona para buscarnos --en caso de pérdida-- por esos soberbios y fascinantes senderos en partes del trazado nerpiano2.


Sara Palomares, nuestra sublime, afable y encantadora speaker de guardia, emplaza en línea de Meta ya terminando la carrera, al alcalde de Nerpio, José A. Gómez Moreno para entregarle mi libro “Crónicas Atléticas” ya que el pasado año no asistí a la carrera (la última fue en 2022 y tiene su crónica en el Blog Sebas dosquince)


José Antonio Gómez, Alcalde de Nerpio

Al alcalde, además de comentarle la idea de creación del libro por recopilación de unas 110 crónicas de carreras celebradas entre el 2007 y 2020 (incluyendo la carrera de Fuentealbilla justo la semana antes del confinamiento por la pandemia de COVID-19) le dije que tenían un precioso pueblo con un entorno natural envidiable aunque “un poco lejos de Albacete” a lo que me contestó con mucho humor y cierta pesadumbre: “Nerpio es ese gran conocido desconocido”; cierto es, todos sabemos dónde está pero muy pocos hemos tenido la fortuna, decisión y privilegio de haberlo visitado en varias ocasiones y no siempre por las carreras (que también).


Perfil de Nerpio


Mapa Nerpio

Iniciamos la carrera en plena Plaza Mayor (junto a la Casa de Cultura) haciendo quiebros callejeando por sus pintorescas calles hacia la parte oeste del pueblo y bajando casi en vertical al puente sobre el río Taibilla discurriendo por un tramo de sendero de tierra (donde un compañero da un mal paso y cae al suelo con aparatosidad y polvisca pero lo levantamos y continuó su marcha aparentemente ileso; si llego a caer yo, tienen que venir bulldozers a tapar el agujero y aún estaría buscando mis piezas dentales) paralelo a la ruta de los Nogales Centenarios por la carretera CM3225 y cruzando la rotonda, a la AB5014, en línea con el cauce del río Taibilla, hasta llegar girando hacia la izquierda de la carretera, dándonos de bruces con el impresionante --aun siendo ahora tan sólo un tronco-- Plantón del Covacho3.


Plantón del Covacho. Foto: Marczoutendijk

En ese punto es cuando empezamos a percatarnos de un axioma universal de las carreras con salida y llegada al mismo punto: Si bajas tienes que subir¡Y válgame el señol! que allí mismo comenzaba un tramo no excesivamente largo pero lo suficientemente inclinado como para aguantar la respiración, apretar el esfínter rectal y rezar para que no reviente ningún músculo ni órgano vital.


A duras penas entre andando y trotando, vamos avanzando metros y es donde se nota quién tiene más facilidad para subir y es una cualidad importante con posibilidad de entreno sistemático, al igual que llanear o incluso, bajar, siendo esto último mi gran baza, coadyuvado4 por una masa abdominal cervecera de cierta relevancia y peso, sin duda entrenada a lo largo de muchos años y sacrificios…


Comando Nerpio

 

Una vez en la cima nos queda una concatenación de toboganes de distintas longitudes, inclinaciones positivas y negativas que lo hacen especialmente entretenido y, en cierto modo, muy técnico, al tener que dosificar esfuerzos subiendo, controlar las bajadas y la pisada, además de no salirte del camino y aparecer en Finisterre porque a pesar de estar muy claro y bien explicado el código de colores de las cintas antes del comienzo de la carrera, una vez que llevas varios kilómetros, un sol de Justicia, sudando como un Pollo de explotación industrial pecuaria, y tratando de no tropezar cuesta abajo para no desparramar órganos vitales, resulta que vi muy pocas cintas de colores (por suerte siempre iba con gente por delante y por detrás a distancia prudencial) y parece ser que además de cinta roja y blanca había verde y azul o trazos de estos colores en las anteriores…


Costillita y Esternón

 

… De modo que tan sólo vi dos o tres cintas blancas y alguna roja, y no porque fuesen pocas o estuvieran poco visibles sino por confiar ciegamente en las compañeras/os de delante sin mirar demasiado en los costados del camino; si alguno se hubiere equivocado, habríamos acabado comiendo marisco en Finisterre.


Correr en Nerpio "Es una experiencia religiosa..."

Al pasar el primer avituallamiento tras escalar la primera gran cuesta después de cruzar el Plantón del Covacho, en una de esas anheladas bajadas, mi Garmin5 Forerunner 305 comienza a pitar insistente indicándome que ir por debajo de 5 min/km no sabía si era broma o lo llevaba puesto otro atleta y veo a unos metros delante a Laura Mtnez. Cantos llevando un buen ritmo; conforme intento alcanzarla a duras penas, de repente se aparta hacia la izquierda del camino frenando en seco, igual que en la película Top Gun (1986) cuando Maverick (Tom Cruise) reduce drásticamente de velocidad en unas maniobras de combate aéreo con cazas F-14 Tomcat donde a su instructor y perseguidor Jester (Michael Ironside) hace que lo sobrepase de repente, quedándose Maverick detrás de él para tenerlo a tiro…

… paso entonces lanzado por su derecha –al carecer de frenos de disco tan potentes— diciéndole con voz alargada por el efecto dopler: “¿Quéee pasaaa Lauraaaa, por qué has paradoooo de golpeeeeee…?” a lo que ella me contesta y escucho alejándome cuesta abajo como adoquín cayendo al vacío: “¡Se me ha metidooo una piedraaaa en la zapatillaaaaaa…!”, respondiéndole, finalmente, con dificultad por las zancadas, impacto con el suelo y vibración general de toda la osamenta: “¡Vale Lauraaaa, ya me pillaaaas más adelanteeee, en cualquier cuestaaaaa…!”


Justo en el inicio, felices y contentos

De ahí vamos recorriendo distintos toboganes donde alternativamente adelantamos y somos adelantados por unos y otras en las sucesivas cuestas y bajadas hasta alcanzar en alto el Camping Los Nogales, cruzándolo en parte para enviarnos hacia el soberbio e impresionante barranco del Camino de la Fuente para disfrutar de la no menos espectacular naturaleza nerpiana con toda su humedad, olor a fresca vegetación, suave limo terroso por unos senderos para perderse –literalmente- del mundanal ruido por donde coincidimos en varios tramos, con atletas de la Trail y algunos senderistas asombrados por vernos trotar como chotas salvajes por semejante humedal…

 

Tras unos cientos de metros de identificación con la naturaleza como los Na'vi --la población imaginaria de humanoides que habitan Pandora, de la celebérrima película Avatar de James Cameron (2009)-- salimos del barranco y pasamos al ancho camino rural de la Fuente que nos lleva a la entrada del pueblo que girando nuevamente a nuestra izquierda, ya entre casas y asfaltado en el Camino Molino Fuente tenemos tal desnivel que unos amables nerpianos nos aconsejan ir bajando en zig-zag por la posibilidad real de necesitar un ortodoncista de guardia si tropezamos. Dicho y hecho, así bajé hasta el riachuelo cruzando el pequeño puente de tablas justo debajo del gran puente de piedra caliza --donde arriba estaba mi costillita Irene haciendo fotos-- que da acceso a la Plaza Mayor


A escasos cientos de metros de Meta, tan sólo subir a la Plaza Mayor


A partir de ahí se sigue unas decenas de metros por esa encajada vega del riachuelo hasta hacer un giro de casi 180º a nuestra izquierda dirigiéndonos callejeando ¡cuesta arriba! hasta la misma Plaza Mayor, cruzando antes el Arco que une la Iglesia de la Purísima Concepción con la Casa de los Curas en un leve sprint con la compañera Pilar Martínez del  C. A. San Blas de Elche de la Sierra alcanzando la Meta con buen porte y presencia.

Llegada a Meta con Pilar Martínez del C.A. San Blas de Elche de la Sierra

 

Hubo un poco de desconcierto en la finalización de la carrera porque más de un atleta se confundió (y no de noche) por exceso y por defecto de recorrido al tener cintas de diversos colores, encrucijadas donde poder equivocarse y tres carreras diferentes, a saber: Trail (23.3Km), Inicia-Trail (13Km) y Cuasi-Trail (12Km) con algún tramo común e igual inicio en la Plaza Mayor (junto a la Casa de Cultura) pero de término en Meta cual Rosario de la Aurora. De todos modos fueron unos cuantos casos con más risas que lloros que no quitan un ápice del interés, espléndido entorno natural y privilegio de poder participar y terminar sin necesidad de buscar el hígado o un pulmón perdido por algún sendero. 

 

Laura Haro y Fernando Zarzuela del Kronos Albacete


Antonio “Chaque” Castillo 3º en su categoría


Emilia Pérez del Club Ibañés, soberbia lección de optimismo y resiliencia

 

Los nerpianos/as son gente amable, generosa y volcada con los invasores atletas de su espacio natural, excelente recibimiento gastronómico y muy buena Organización. El recorrido, sin dejar de ser especialmente machacante, es muy retador y adictivo en las condiciones meteorológicas que hemos disfrutado; con más temperatura o con lluvia, no lo hacen ni los Marines norteamericanos en sus maniobras.

 

GRACIAS a todos los implicados en el evento y al alcalde José Antonio Gómez, por su amabilidad y dedicación ¡¡Volveremos!!

 

FOTOS: Irene Gómez, Sara Palomares, Alberto C.F., Marczoutendijk y otros.


CLASIFICACIONES

Nuria Alfaro               1:13:33           

Sebas M. Gómez        1:16:30           

Jesús Oseguera           1:25:01

 

 

No sería justo concluir esta Crónica sin mencionar el Restaurante-Camping Los Nogales que, no siendo la primera vez que lo visitamos (y probamos también la Piscina climatizada) hacen gala de una gran profesionalidad en su atención y en la exquisita gastronomía, con unas cuidadas instalaciones incluso las ventanas potenciaban la belleza paisajística del entorno de Nerpio. Gracias también a la amable simpatía de la camarera de mesa que nos atendió. Disfrutamos de una gran carrera y de una memorable comida. 


"Cuadro al óleo" en una pared del Restaurante Las Nogueras.


Salón donde comimos a espaldas del "cuadro al óleo" anterior



SEBAS dosquince

“Un pedazo de Carrera con mayúscula”

 

 

ADENDA

1 Donde el Bosón de Higgs pierde su spin. Digamos que es la actualización cuántica de “Allá donde Cristo dio las tres voces”

2 Trazado nerpiano. El paso por el barranco del Camino de la Fuente, con su densa maleza, humedad ambiental, arroyo que borbotea al correr por su zigzagueante cauce, burbujeando sobre rocas y ramas, desniveles, piedras, barro, pequeños puentes de madera, en suma, naturaleza viva, sonora, que nos impregna y colma de energía vital, me recordó al exótico planeta del sistema Dagobah de Stars Wars V: El retorno del Jedi, un mundo remoto de bosques y pantanos que sirvió como refugio del Gran Maestro Yoda, uno de los lugares más puros en la Fuerza de la galaxia…

Por allí coincidimos con Senderistas, con los del Trail, con Animalillos e Insectos diversos incluso me pareció ver a lo lejos a Luke Skywalker hablando con Yoda aunque ya no estoy seguro si fue del Sol que ya nos daba de lleno, de los casi 10 kilómetros que llevábamos encima o que tenía que haberme zampado algún churro más (desde las 7:30 del último, ya me estaban crujiendo las tripas de tanto gasto energético en cuestas y toboganes varios)

3 Plantón del Covacho. Nogal de principios del siglo XVII, otrora unos 24 metros de altura llegando a alcanzar una copa de 34 metros de diámetro. Declarado árbol singular en 1992, secándose en 2006 a causa de la Tinta del Nogal, una infección provocada por el hongo Phytophthora cinnamom, que va pudriendo las raíces paulatinamente hasta el cuello del árbol, produciendo finalmente su muerte.

4 Coadyuvar. RAE. Contribuir o ayudar a que algo se realice o tenga lugar.

5 Garmin Forerunner 305. Aparece en el mercado en 2006. Es una pieza tecnológicamente vintage de colección. Lo sigo manteniendo “vivo” a base de piezas de otros Forerunners 305 de compañeros atletas.