
Acompañados de dos espectaculares
Power Rangers (Alicia Heredia y Sara Palomares)
El disparo de salida nos hace comenzar con la cabeza bien templada por
el fresco y viento reinante, por la calle ligeramente cuesta arriba y por los algo
más de 13 kilómetros que teníamos frente a nuestros miedos, temores y fobias.
Inmediato a la detonación, los hermanos Julián y José Antonio Robles del
DonQuijote (vinimos juntos en
coche) ya estaban fuera del pueblo cuando no había pasado aún los tubos de
Salida… (Vale, es una licencia poética; no los pusieron por fuertes rachas de
viento)
Coincido
con Antonio Mtnez. Carrillo del DonQuijote
y con Victoria Carretero del 27
de agosto de Madrigueras,
el primer tramo de salida hasta la primera vuelta al pueblo pasando por Meta, donde
decidí contar el número de adoquines y blasones en las casas, yendo más
despacio por todo lo que teníamos que subir y aún no habíamos salido del pueblo
en dirección al monte, a partir de ahí se perdieron entre las sinuosas y
empinadas calles con depurada técnica y potentes piernas…
Providencial
y muy agradecido por las Gominolas/Agua que nos obsequiaron unas simpáticas
lugareñas poco antes de dejar la carretera de entrada al pueblo ─y ya
llevábamos 4 kilómetros─ que nos dirigía hacia la derecha en dirección a lo
desconocido. Efectivamente, no teníamos ni idea de qué, cómo, cuánto y en qué
condiciones íbamos a estar discurriendo por esos espectaculares parajes
serranos…
Inma
Hernández y Fco. Javier
Ruiz ambos del C. A. Aguas
Nuevas me alcanzan en la última cuesta de la sucesión de toboganes
previo a los pies del inicio a la subida a la cima. Lo único aprovechable de un
cuerpo escombro de semejante tonelaje desplazado es precisamente eso, la masa
bruta, la misma que me hizo trotar con algo más de celeridad en la bajada en
forma de zeta donde se encontraba un avituallamiento, bajando un poco la media
de tiempo en ese tramo…

Con Mary Bañón dulcinea del DonQuijote previo al disparo
A partir de ahí comienza la larga ascensión hasta la cota 1070m.,
con alternancia de tramos: unos andando, otros semi-trotando y, los más,
rezando que la agonía no fuere extensa 😉😀😀; en cualquier
caso, con el objetivo de alcanzar la cima con el mínimo de energía suficiente
para dejarse rodar al libre albedrío mientras no saltasen los remaches,
soldaduras, prótesis, empastes ni el velcro sujetando el hígado.
Alcanzada
la cima ─sin necesidad de botella de oxígeno─ el ansiado
aunque vertiginoso y, en ocasiones, espeluznante descenso, consigue que pueda
alcanzar a varios amables compañeros/as que me fueron adelantando en las enhiestas
cuestas previas y me animaban a continuar subiendo puesto que era más corto ir
hacia arriba que volver al pueblo, tan sorprendidos como yo mismo al
adelantarlos como si me estuviera persiguiendo una manada de lobos hambrientos
y, entre otros comentarios, pude distinguir frases entrecortadas, apenas
audibles como balbuceos incomprensibles entre ellos/as parecidos a las
siguientes:
* ¿Pero no es el que estaba ahí abajo agarrado a un
árbol exclamando: “¡¡Give me the power
hermano árbol que no subo!!”?
* Cuando lo hemos adelantado en la subida ¿No era el
que decía que los desniveles elevados hay que superarlos en apnea y apretando
el esfínter…?
* ¡Es el dosquinceño que iba recogiendo Setas, Musgo y
Líquenes para un estudio botánico de especies locales!
Al que pude escuchar con nitidez es a Ángel Luis Alarcón del C.A. Chinchilla que al cruzarlo, todo lanzado cuesta abajo, me dice:” ¿Pero si parecías estar fibrilando subiendo la cuesta y ahora me adelantas despeinándome y sin poner intermitente? ¡¡No te tiro un bastón de trekking porque me quedo cojo, sinvergüenza!!”😉😄😄
Bajar cualquier cuesta
tiene su técnica, preparación, experiencia, aprendizaje… en Molinicos habría que añadir fe, mucha
fe en no dar un mal paso porque vas al fondo del barranco sin dientes en el
mejor de los casos; el corredor popular debe tener los nervios de acero y un
estricto control de emociones porque es muy fácil dejarse llevar por la emoción
de un ritmo que ya te gustaría tener en llano que, aunque breve, te envuelve
con la intensidad de una inmersión onírica placentera de la cual despiertas
como una bofetada de realidad, al llegar a la carretera y tener que llanear aún
cerca de 1 km. En ese momento sabes, si el entrenamiento ha sido correcto, la
alimentación oportuna y el exceso de fiesta de la noche anterior, no ha agotado
la batería de reserva.
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| Llegada a Meta de José Antonio |
En Molinicos es más importante dosificar fuerzas en la bajada, tratando de no exceder tu ritmo máximo objetivo ─fácil en desniveles pronunciados─ puesto que en la subida es determinado por la capacidad pulmonar, el cardio y las piernas; si falla alguna de ellas, la cabeza puede decir misa en latín que el cuerpo escombro no va a correr.
¿Qué pasa si nos dejamos
embriagar ─en la cima de 1070m ante la caída hasta los 850m del pueblo─ por esa
dulce sensación de llevar el flequillo o la coleta al viento a ritmos
inusualmente altos? Pues que es mejor cambiar de hobby a Petanca, Ajedrez o Bailes
de salón porque te van a saltar las bielas y tendrán que recogerte con pala y
carretilla con dos carreras más de montaña que hagas a lo loco.
Una vez en llano tan solo
quedaba mantener un ritmo de trote suficiente para llegar a Meta en un tramo
¡alabada sea la Organización! ligeramente cuesta abajo, entrando junto a Juan Fco. Montejano y Manuela Cuesta del C.A. Pinar-Ekuon-Dipualba.

Alcanzando la Meta con Juan Fco. y Manuela
El ágape fue generoso, deseado, disfrutado con chocolate caliente y bizcocho, con un grifo de cerveza y Jamón recién cortado a placer; nada mejor para acopio de oligoelementos y electrolitos tras 13.6 km en pleno corazón de la Sierra del Segura.
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| Inma Hernández y Fco. Javier del C.A. Aguas Nuevas |
He de agradecer las palabras de consideración y aprecio hacia mis crónicas por parte de muchas compañeras/os de carreras que, para mi grata sorpresa, son más de los que imaginaba y muy amables en sus valoraciones. Si consigo vuestro interés hasta el final y esbozáis una sonrisa durante su lectura, será porque he logrado transmitir, al menos parte, de mis sensaciones participando en ellas.
Cada vez que ponéis un Me gusta, Emoticono o Comentario en las
redes sociales (Facebook, Instagram, Blog, Whatsapp…) es un incentivo y
compromiso a tratar de hacerlo cada vez mejor para mantener y, en lo posible,
aumentar la familia de simpatizantes lectores.
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| Bolsa Obsequio: Impresionante Pan para tostadas y Butifarra bicolor |
CLASIFICACIÓN
dosquinceña:
El único dosquinceño que, en esta ocasión,
ha puesto el pendón bien alto: a 1070 metros de altitud.
Sebas
M. Gómez 1:33:09 6.51 min/km
Club
DonQuijote Albacete
José A. Robles 1:08:48 5.04
min/km
Julián Robles 1:13:32
5.24 “”
Antonio Mtnez 1:24:36 6.13 “”
Mary Bañón 1:42:57 7.34
“”
Club
27 de agosto
de Madrigueras
Victoria Carretero 1:31:06 6.42 min/km
C.A. Aguas
Nuevas
Inma Hernández 1:38:48 7.16 min/km
Fco. Javier Ruiz 1:38:49 7.16 “”
FOTOS:
Chiplevante, Inma Hernández, Propias.
SEBAS
dosquince
“Ain't No Mountain High Enough”






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