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Comando dosquinceño en Mahora con Antero Soria del Pozo Cañada y Don Manuel Poveda del DonQuijote |
La pléyade1 de
atletas de élite dosquinceña, desembarca en Mahora con más intención de sobrevivir que de subir al Podio aunque
la temperatura –que en otras ediciones fueron más candentes e incisivas— esta
vez fueron moderadamente soportables y en algunas calles parecía soplar una
ligera brisa que, junto a los avituallamientos con agua fresca, nos permitió
correr con cierto empaque y vergüenza torera.
Los comentarios previos al
inicio fueron los habituales en estas fechas vacacionales, del estilo a:
.- “Ayer, a estas horas, estaba en un chiringuito de playa con la tercera o
cuarta Alhambra 1925 en la mano”
.- “Anoche de farra con los amigotes en el pueblo de mis padres; en cuanto comience a correr, entro en
ignición por sudar alcohol”
.- “No recuerdo el último entrenamiento que hice ni dónde…”
.- “Me sigue doliendo la rodilla de estar 10 días en un viejo pero coqueto
apartamento de 3 pisos sin ascensor pero en cuanto caliente se me quitará,
espero”
.- “Correr en verano es una losa que me cuesta horrores superar, a ver qué
tal se me da hoy”
En dichos prolegómenos,
saludamos a Cristóbal Gil del C.A.
El Bonillo quien al llegar su compañero, le insta a correr un poco para
calentar, y a mi pregunta: “Vas a sudar bien
la camiseta antes de empezar, mozo” responde todo cargado de razón: “Voy a sudar para luego resudar”.
Estuvimos un buen rato de risas con la simpática ocurrencia de aplastante lógica
manchega del Bonillero.
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Cristóbal Gil dándolo todo resudando la camiseta |
Nos situamos al final en la salida, no quisimos ser demasiados pretenciosos ni acaparadores y decidimos dejar plazas libres en los podios para que el resto de mortales atletas tuvieren oportunidades de saborear las mieles del éxito (o stevia para diabéticos).
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Dioni iniciando la segunda vuelta |
Dioni me invitó a ir a un buen ritmo que tan sólo pude seguir la primera vuelta hasta el principio de la larga calle recta que llegaba al jardín del cementerio que, al ser significativamente más elevado del que suelo llevar, los compañeros/as habituales de nicho atlético, se sorprendieron tanto como yo de no ir perdiendo órganos por el recorrido y me obsequiaron con diversas expresiones de cariño a grito pelao cuando inmisericorde y sin frenos cuesta abajo, los iba adelantando:
* ¿Dónde vas, loco, que se te van a fundir las bielas?
* ¡Qué fuerte estás, pareces hecho de acero del Titanic! (Y ya sabéis qué pasó con el barco)
* ¡¡No puede ser bueno tanta velocidad!! (Ni el peso ni el exiguo entrene)
* ¡¡La segunda vuelta te va a parecer una media Maratón de larga!!
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Refrigerando la testa al pensar: "¡¡Pero si aún te queda otra vuelta, ansias vivas...!!" |
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Petrus y Blas consiguen mutuamente aguantarse todo el recorrido hasta Meta |
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El recién matrimonio Oseguera-Alfaro pateando con decisión las calles de Mahora |
A partir del momento que Dioni continua su marcha, modero a un ritmo más cómodo para poder llegar a Meta con respiración no asistida y buen porte.
En la segunda vuelta me alcanzan Mª Ángeles Pina del DSC Albacete y Ana Fabrés del Kronos que llevaban un trote homogéneo e imparable, invitándome ambas a seguirlas.
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Ana Fabrés levitando momentos antes de cruzar la Meta |
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Mª Ángeles Pina concentrada y veloz; Antero Soria justo detrás |
Dioni –el jodío2— con toda su buena intención me hizo de lanzadera los primeros kilómetros, consiguiendo finalmente un crono aceptable, que no habría logrado sin ese tirón inicial, a pesar del riesgo de reventar los pistones.
Curiosamente con Pilar Martínez del San Blas de Elche de la Sierra durante toda la carrera fuimos muy cerca uno de otro pero solamente me percaté de su presencia en la segunda vuelta poco antes del cementerio, yendo a pocos metros de distancia el resto del tramo para llegar juntos a Meta.
Con Pilar Martínez acelerando el ritmo para terminar la carrera con alegría.
Y sí, mi panza Gran Reserva siempre llega antes que yo a Meta.
Pedro Pacheco del Albacete-Diputación tuvo una buena
carrera y cerca de alcanzar en crono a Dioni, disfrutando del generoso y fresco ágape
final y también fascinado por estar de charleta
real con los personajes
dosquinceños habituales de mis crónicas como si estuviere inmerso en una de sus
lecturas… ¡pero ahora en vivo y en directo!; en Mahora lo ha conseguido,
es un personaje más dentro de la trama atlética que puede cobrar vida propia e
interactuar con los demás personajes al arbitrio del autor, del resto de carreras
que haga y de las azarosas circunstancias creativas…
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Pedro Pacheco con su camiseta "Pupitres Libres" |
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Bolsa obsequio |
CLASIFICACIÓN:
Dioni Verdú 0:39:53 4.59 min/km
Sebas M. Gómez 0:43:08
5.24 min/km
-Año
2024-
0:47:31 5.56 ""
Blas
Soriano 0:45:55
5.44 min/km
Petrus Piqueras 0:45:55 5.44 “”
Jesús
Oseguera 0:47:07
5.53 ""
Nuria
Alfaro 0:47:07
5.53 "”
Club “San Blas” Elche
de la Sierra
Pilar Martínez 0:43:35 5.27 min/km
Club Albacete-Diputación
Pedro P. Pacheco 0:40:42
5.05 min/km
Club DSC Entrenamiento Personal Albacete
Mª Ángeles Pina 0:42:36 5.20 min/km
Club Kronos Albacete
Ana Fabrés 0:42:22 5.18 min/km
FOTOS: Amador Moreno, Nuria Alfaro, Petrus Piqueras, Antonio Abia, Propias.
SEBAS dosquince
“Raudo desparrame mahoreño”
ADENDA:
1 Pléyade de
atletas de élite. Se refiere a un grupo selecto de deportistas de alto
nivel, que han alcanzado un rendimiento excepcional en sus respectivas
disciplinas. Estos atletas se caracterizan por su talento, dedicación,
entrenamiento riguroso y habilidades psicológicas que les permiten competir al
máximo nivel. Define, sin lugar a dudas el espíritu dosquinceño; sí,
el espíritu porque el cuerpo, lo que
se dice cuerpo, se acerca más al concepto de escombro o despojo
cárnico que atlético.
2 El jodío. Expresión
coloquial que tiene diversos significados en función del contexto, tono y arqueo
de cejas de quién lo pronuncia, pudiendo expresar sorpresa, molestia, enfado incluso
ser ofensivo.
En nuestro contexto atlético dosquinceño tiene un marcado
sentido
afectuoso, cercano y familiar para referirnos a un desgraciao que me ha llevado los primeros kilómetros fuera de mí
mismo hasta el momento de decirle: “Dioni,
ve a tu ritmo, vas pidiéndome algo fresco que yo ya si eso, voy después y te alcanzo
en el ágape”