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lunes, enero 26

XVI Carrera Popular BALAZOTE

 

Ramillete de flores dosquinceñas

Bajo un tenebroso cielo, densas nubes de tormenta entrelázanse cual titanes en lucha, asfixiando la tenue luz que deja escapar malherido el horizonte Balazoteño. Convulso aire henchido de electricidad y penetrante helor, brama con el eco de truenos lejanos como enorme mezcla de inquietantes susurros, creando una desalentadora cacofonía presagiante de inminentes peligros acechando entre las lóbregas sombras…

Jorge Sánchez ya disparado

 
Pedro Pablo concentrado de riguroso oscuro y negra gorra

Dioni y Blas calentando motores

Resto del ganado dosquinceño: Petrus, Sebas, Jesús y un cachito de Nuria.

“¡No hay miedo! ¡No hay temor… ni vergüenza!” ─gritan enardecidos de coraje previo al disparo de salida─  transformando el miedo en pura adrenalina que late al ritmo de un osado corazón pero la naturaleza desafía impasible al atleta en una nueva, gloriosa y épica carrera, metáfora de su azarosa vida donde también lucha contra las sombras de su propia alma en atribulados entornos reales para salir victorioso aplicando la misma filosofía de vida del corredor popular en constancia, firmeza, tesón… ante infortunados avatares.

Saliendo de Balazote con Nuria y Jesús detrás. Foto de Gerardo

 

El trazado, fatalidad del destino, se difumina en una ciénaga de barro denso y viscoso, aferrándose a las zapatillas como invisibles manos, dificultando cada paso en una lucha desigual, un esfuerzo supremo donde la misma tierra parecía reacia a dejarlas avanzar, amenazando succionar al corredor hacia las profundidades de la tierra.

Curva cerrada con amig@s/corredores en dirección a Los Majuelos.

 
Nivel de humor dosquinceño. Foto: Padres de Nuria


En la lucha contra las adversidades meteorológicas, el espíritu guerrero del corredor popular engrandece, consiguiendo la sublime armonía de su lucha entre la furia de los elementos y la perseverante voluntad de llegar a Meta logrando objetivos: al menos la propia integridad física y parte de la mental aunque ésta, a veces, haya que buscarla…

Pedro Pablo bajando desde las antenas/ Ermita de Santa Mónica

Todo el escenario anterior lo estaba imaginando, durante el viaje de ida, para incluirlo posteriormente en la crónica puesto que, desde el coche, íbamos viendo la nieve en los montes cercanos a Las Peñas de San Pedro junto a sucesivas cortinas de agua en los alrededores de Balazote, algún chispeo en el parabrisas y +4ºC en el exterior, dando por hecho que más que una simple carrera iba a ser parecida al viaje de supervivencia de Ernest Shackleton en la Antártida (año 1914-17) pero sin barco.


Descenso de Blas a Meta, feliz como una Perdiz.


Por suerte la meteorología fue más suave que las previsiones que barajábamos en el coche pero no quita ni un ápice al fresco serrano para curar jamones patanegra que tuvimos previo a la Salida y en algún tramo con viento frontal aunque nuestra equipación técnica y arrestos (eufemismo de cohone) redujeron en gran medida los inconvenientes de correr a 4ºC o 6ºC con cierta brisilla. Aun así hubo más atletas con camiseta de tirantes y mallas cortas que en El Bonillo, alcanzando la Meta con alguna capa menos, cortavientos abierto y chorreando de sudor un gran número.


Con el cortavientos abierto y la braga en la muñeca: En caída libre.


La primera parte de la carrera (hasta el giro a la izquierda encarándonos a la larga cuesta de Los Majuelos) fue de saludos incluso charleta con corredores/amigos de distintos Clubs, entre otr@s,  MariaPi, Carmen y Chaque del Madrigueras; Mary Bañón, Lauren, Pedro Cifuentes, Gerardo Ortíz, Chema González ─hizo 2º en su categoría─ del DonQuijote, Inma Hernández del Aguas Nuevas, el grupillo de Isabel Mª, Carmen y Ángeles del Bicha Balazote, los compañeros dosquinceños Petrus, Nuria y Jesús (los demás se perdieron en la inmensidad cósmica tras la Salida incluso nuestra Presidencialidad electa vitalicia Blas cuyo crecimiento del Bigote lo está haciendo más raudo)

En ágape con Manuel Poveda y Gerardo del DonQuijote

Petrus me vuelve a alcanzar allá por el kilómetro siete antes de la subida a las Antenas junto a la Ermita de Santa Mónica donde también encontramos al mítico Pepeel Farmas”. Tal cual nos dan las piernas y pulmones subimos sin detenernos todo el cerro y en lo más alto me dejo caer a un ritmo que ya habría firmado para todo el recorrido anterior y al ser cuantitativamente de mayor densidad que Petrus, me hace llegar a Meta con una diferencia de tiempo tan sólo explicable por la diferencia de peso en canal y la aceleración de la gravedad (grave habría sido de haber tropezado cuesta abajo y muy tediosa la recogida de piezas dentales)


Dioni asombrado y encantado con las ricas viandas


Espectacular agasajo y generosidad del ágape final con huevo frito y guarrilla (entre otras viandas y frutas) que fueron ideales para recuperar la temperatura y la ilusión de correr de nuevo sin desfallecimientos.

Bolsa obsequio y la sesión de Presoterapia

 
Como colofón a la carrera, consigo un obsequio por número de posición en Meta: sesión de Presoterapia en el Gabinete de Estética JR a cargo de la profesional Josefa Romero, atleta del Bicha Runners de Balazote, con gran sorpresa y risas de ambos al descubrir simultáneamente, a quién le ha tocado y quién lo realiza.


Raúl PUCHE consiguiendo su 100 Media Maratón en Getafe (Madrid)


CLASIFICACIÓN dosquinceña:

Sánchez, Jorge            1:01:21           

Verdú, Dionisio          1:01:43           

Pacheco, Pedro P.      1:02:58           

Soriano, Blas              1:12:05           

Gómez, Sebas M.       1:13:07           

Piqueras, Petrus          1:13:48           

Oseguera, Jesús          1:18:25           

Alfaro, Nuria              1:18:26           

 

FOTOS: Antonio Abia, Gerardo, Petrus, Amador Moreno, Padres de Nuria

 

SEBAS dosquince

“Cabestros y Bicha en Balazote”

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