BLOG SEBAS DOSQUINCE

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lunes, marzo 31

XXIII c. p. CASAS IBÁÑEZ “Mayestática e imperturbable, La Tola”

 

Comando Ibañense

Una estimulante y adictiva carrera con un perfil que es mejor no mirar antes de comenzar debido a sus posibles efectos secundarios psicosomáticos: Coprolalia1, Sudoraciones, Hipoxia2, Taquicardias, Esfínter laxo3… y unas cuantas más contenido de reputadas4 tesis de psiquiatría.

 

Siempre es un placer participar en Casas Ibáñez; la carrera en sí tiene su parte jocosa, divertida y también sus momentos de introspección y lágrima viva… ¡como cualquier Telenovela o Culebrón del medio día! con el aliciente de estar acompañado por un nutrido grupo de compañeros/as y arropados por la generosidad y buen hacer de sus habitantes, organización, voluntarias, culminando con un buen ágape donde llegamos a degustar Jamón al corte de autor y Pan bendito de miel y almendras… ¡Lujo oriental en La Manchuela! donde independientemente que nuestro presidente electo vitalicio, Blas Soriano, sea Ibañés de pura cepa añeja, cualquier atleta se siente y disfruta como uno más del pueblo; como diría el guitarrista, cantante y compositor español Rosendo: “Prometo estaros agradecidooo

Perfil

 

El inicio de carrera se hace desde la Plaza de la Constitución junto a la imponente iglesia parroquial San Juan Bautista y Santiago el Mayor, en un ambiente de camaradería, alegre, templando nervios y expectante. Algunos atletas se persignan5, otros miran al cielo brazos en alto, otros tienen pensamientos profundos, variados, dispersos… como:

“¿Qué hago yo aquí con la tripá chuletas con patatas y huevo que he comido hoy?

¡Bonico voy sin entrenar desde las guerras púnicas!”,

¡Ostras, el chip me lo he dejado en las otras zapatillas!

“¿Quién me ha robado el mes de abril? ¿Cómo pudo sucederme a mí?"

“Dije a mi pareja de bajar por tabaco, como sepa que estoy en Casas Ibáñez corriendo ¡la vamos a tener parda!

¡Qué tarde más hermosa hace, vamos a disfrutar como lechones en una charca!

“Con las prisas por venir, no sé si he puesto la ropa en la lavadora o en el microondas”


Callejeando

Los primeros cinco kilómetros son moderadamente rápidos, con saludos, chistes y gracietas por una zona eminentemente llana de fincas con viñedos que invitan a la reflexión y examen de conciencia porque ¡¡Oh, pecadores atléticos!! habéis venido a Casas Ibáñez y debéis expiar vuestras faltas subiendo las cuestas limpios, puros de corazón, hígado y pulmones u os quedaréis vagando en el purgatorio de los corredores populares, comiendo, bebiendo, fumando y sin parar de reír en esos antros homologados de vicio y perversión donde ponen ricas cervezas frescas y deliciosas viandas de grasas saturadas...

 

Al término del llano, aparece una abrupta caída por la Cuesta del Seco donde efectúo un recuento de empastes molares e intentar no perder ninguno, hasta llegar a la parte asfaltada de la carretera donde se van alejando los dosquinceños Nuria Alfaro y Dioni Verdú --con el que comparto todo el anterior tramo--, notando en los cuádriceps, gemelos, glúteos y otra decena de músculos que desconozco su nombre pero pican al bajar semejante desnivel, a un ritmo que ni encomendándonos a la beata Sor Prendida, nos libramos de quemar las suelas de las zapatillas.


Ramón Bello

Aquí continuamos siguiendo el valle horadado por el río Cabriel, con un tramo zigzagueante de algo menos de 3km con ciertos toboganes, tratando de recomponernos de la tremenda bajada y redirigiendo la energía vital de módulos no esenciales como en la nave Enterprise de Star Trek cuando la atacan los Klingon.

 

Y, como en toda historia de terror que se precie --ocurre y se le espera-- aparece el monstruo, íntegro, con todos los accesorios, lanzando bocanadas de fuego por su boca allá en lo alto del cerro, su enorme y sinuosa columna vertebral de camisetas de diversos colores, y la cola significada por un monolito con la grafía de la Bestia escrita que a temerosos corredores impide ser pronunciado al rechinarles los dientes… ¡¡La TOLA!!

(Para dar más miedito al temeroso lector, en éste momento imagínese una noche oscura, el destello de cegadores relámpagos, un trueno ensordecedor y una manada de lobos hambrientos aullando muy cerca...)


Petrus Piqueras

Exactamente esa fue mi sensación al salir de la carretera hacia el camino de la derecha, donde al levantar la mirada de mis pies, leo… ¡¡La TOLA!! (Otra vez suenan los truenos y lo demás…) conforme voy alzando la vista, veo a unos metros a Santoyo del DonQuijote, a Laura del Kronos, y a unas cuantas atletas más, cada uno con su técnica personal de subida: andar, reptar, trotar, rezar, vaciarse la botella de agua en el rostro… y cuando miro hacia la cima, distingo con dificultad unos pixels6 de color, sobreviniéndome el siguiente soliloquio7:

 

¡Subir, o no subir, es la cuestión!

¿Qué debe más dignamente optar el atleta

entre sufrir por la subida impía

el incesante dolor, o rebelarse

contra un mar de agujetas y afrontando

llegar invicto a Meta con ellas?

 

Andar, parar, no correr más nunca,

¿Dar la vuelta y decir todo acabó?

¿Con ocho kilómetros ya recorridos?

¡¡Vive dios, no, no y mil veces no!!

Si hasta aquí llegué, mientras aliento haya

¡Concluiré la feroz hazaña iniciada!


Enfrentándonos, por ende, al encarnizado enfrentamiento, acoso y pateo de toda la subida de casi un kilómetro hasta la cabeza del dragón, perdón, cima de ¡¡La TOLA!! (Vuelve la oscuridad, los rayos, truenos y centollos… por última vez, sí, lo prometo)

En Meta con buena cara

A partir de ahí atravesamos el paraje de La Ceja quedándonos tan sólo 4 km de leve bajada para concluir un estupendo día de carrera. Me dejo caer con más vergüenza torera que fuerzas pero a un ritmo cadencioso y sabrosón, más cercano a la Bachata que al Heavy Metal. Alcanzando a muy buena gente con mucha más potencia muscular subiendo ¡¡La TOLA!! (................................., prometido está, no he dicho nada, los lobos ya se marcharon) yendo unos cientos de metros con Laura Haro del Kronos y compartiendo el último kilómetro y medio con pequeño sprint a Meta junto a Nuria Valer.

 

Bolsa obsequio

CLASIFICACIÓN

Salva Soriano             1:18:04   5.12 min/km

Dioni Verdú               1:22:13   5.29     “”    

Nuria Alfaro               1:26:10   5.45     “”    

Sebas M. Gómez       1:27:22   5.49     “”   

Petrus Piqueras           1:30:14   6.01     “”

Jesús Oseguera           1:31:14   6.05     “”

Blas Soriano               1:33:06   6.12     “”    

Ramón Bello              1:39:17   6.37     “”

 

El dosquince tiene el honor de informarles que puso una pica en Flandes, mejor dicho, en AYNA gracias a los pies (los dos) de Ángel García participando en la TRAIL iniciación, machacando el crono hasta su extenuación con un tiempo de 1:31:55

Ángel Gcía en la TRAIL de AYNA


FOTOS: Domingo Cuartero, Petrus, Ángel Gcía., Propias

 

SEBAS dosquince

“Inmensa La Tola”

 

Vuelta a Albacete, 


ADENDA

1 Coprolalia. Tendencia patológica a proferir obscenidades.

2 Hipoxia. Déficit de oxígeno en un organismo.

3 Esfínter laxo. Perífrasis verbal de expresiones como irse por la patilla, hacérselo encima, exonerar el vientre, zurrarse, escagurriarse, hacérselo encima

4 Reputada. En su acepción de insigne, célebre, ilustre…, aunque viendo La Tola desde abajo “reputada” podría definirse como dos veces putada (desde el punto de vista de un corredor popular, amateur, en definitiva… sufridor)

5 Persignar. Hacer la señal de la cruz sobre la frente, la cara y el pecho. Del latín persignare, por lo que es incorrecta la forma presignar.

6 Pixel. Mínima unidad de una imagen que define brillo y color. Para que nos entendamos, a la distancia y altura que estaban los compañeros atletas arriba en La Tola vistos desde abajo, tan sólo eran simples puntitos de color.

7 Soliloquio. Reflexión interior o en voz alta y a solas. Inspirado levemente en HAMLET, Acto Tres, Escena Primera de William Shakespeare.

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